El objetivo del PSOE-A para esta campaña es el de movilizar a su electorado. A esos más de medio millón, al menos, de electores que sí se movilizaron en las generales de 2023 para votar a Pedro Sánchez, que se volcará en la campaña andaluza, según advirtió la secretaria general del PSOE-A y la candidata a la Presidencia de la Junta, María Jesús Montero. Por ello, el PSOE-A ha querido iniciar su andadura hacia ese marcado 17 de mayo en Granada, en la ciudad en la que “todo es posible”, según proclamó la parlamentaria socialista, Olga Manzano, minutos antes de dar paso al maestro de ceremonias.

Montero entró en la sala mientras que la mítica canción de Ríos, ‘Bienvenidos’, sonaba a través de los altavoces, opacada bajo los vítores de “presidenta, presidenta” de los “más de 700” asistentes al acto. La misma canción le dio paso minutos más tarde, tras la intervención del cantante, aunque con una versión especialmente ideada para esta campaña: “A la presidenta del próximo gobierno andaluz, bien-ve-ni-da”, bajo una poderosa aclamación que denota que la parroquia socialista está volcada en la causa.

“Qué alegría estar en Granada”, fue lo primero que le salió a Montero expresar después de que Ríos culminara su intervención poniendo voz a un poema pacifista, ‘Oración’, de un paisano del cantante, Luis García Montero. Después de criticar la derevia 'trumpista' de las sociedades y de la política, criticando profundamente la intervención estadounidense e Israel en Irán.

Ayúdanos a conectar / sólo por ti el Rock existirá / Ayúdanos a conectar / sólo por ti el Rock existirá”, dice la canción de Miguel Ríos. Una letra que cuadra con los mensajes que hoy Montero ha dirigido a su electorado, y que aunque aún “no se pueda pedir el voto”, aseveraba Montero, “todo se entiende”: “A los dos millones de andaluces en lista de espera, a los que no tienen dinero en la cuenta bancaria para pagar la universidad a sus hijos, o la Formación Profesional, a las madres con hijos de Atención Temprana o Niños con Necesidades Especiales, a las mujeres que pedimos prestaciones por Dependencia para nuestros padres y no llegan…” a todos ellos, Montero ha querido dejar claro que “podemos impulsar esta tierra”.

“Necesitamos muchas manos, pero un solo corazón”, grita Ríos en Bienvenidos; una frase que bien valdría un subrayado fluorescente en el discurso de María Jesús Montero, que ha dejado cristalino cuál es el “debe” de los militantes socialistas aquí presente, que “toda la gente progresista vaya a las urnas, se movilice en la calle, en los barrios y pueblos, como mañana lo haremos en el primero de mayo”. Porque Montero, y el PSOE-A, saben que la movilización será fundamental para que, como dice Ríos, se convierta en la próxima presidenta de la Junta de Andalucía.

Unas elecciones que son una “encrucijada”

Los socialistas han planteado las próximas elecciones como una “encrucijada”; y no solo como un “referéndum”, como también se ha repetido en reiteradas ocasiones, entre sanidad pública (el modelo por el que apuesta Montero) o sanidad privada, sino por elegir un Gobierno que decida qué es lo queremos para “nuestro futuro”. Un Gobierno, asegura Montero, que “persiga el interés general”, frente aquellos que “no tienen nada que ofrecer”, cuyos “estragos" están pagando los servicios públicos. En este caso, los andaluces; de ahí que su discurso haya girado en torno a los millones de andaluces en listas de espera, como atestigua el último informe del Ministerio de Sanidad, en los 7.000 andaluces y andaluzas que murieron esperando la prestación de dependencia en 2025, o en las madres de hijos en Atención Temprana. Un colectivo que tiene Granada, concretamente con el cierre de líneas en el CAIT San Rafael, su principal lucha, aunque es extensible a toda Andalucía.

Montero tampoco ha dejado la ocasión de contrastar modelos, y no solo de gestión. Sin pasar por alto la agresión y el acoso que la mujer del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sufrió a manos del agitador ultra, Vito Zoppelari Quiles, amparado por instituciones que comanda el PP. Montero le ha mandado desde Granada su apoyo y ánimo, además, ha querido dejar claro que esto ocurre porque “no soportan que” los socialistas estén “al frente de los Gobiernos”.

Moreno, “lobo con piel de cordero”

Al hilo de este asunto, la socialista ha hecho alusión a las palabras del presidente Moreno cuando convocó elecciones, sobre la supuesta “campaña sucia” que iban a realizar las izquierdas, según el ‘popular’. “El juego limpio brilla por su ausencia”, ha lamentado Montero, “donde permanentemente tenemos que enfrentar, contestar, justificar cuestiones inventadas que desvían la atención política, que es lo que tratan”.

María Jesús Montero y Miguel Ríos / EP

Y sin entrar en el juego, ha demostrado que también sabe jugar: “Nosotros no nos dedicamos a esa política basura, en la que nos cuestionamos los currículums de cada uno, donde trabaja la mujer de cada uno…”.

Por ello, la socialista ha sostenida que hay que tener “cuidado” con los “lobos” que se disfrazan de corderos para “mezclarse con el rebaño, y la menor que vienen mal dadas, atacas”. Un presidente que según Montero está volviendo a reproducir aquella estrategia que la derecha impulsó durante aquellos convulsos años en los que Andalucía pugnaba por una autonomía plena, con aquel “Andalucía, este no es tu referéndum”.

“Aquella derecha que cuando el pueblo de Andalucía se levanta con dignidad para reclamar igualdad, superar su posición de partida donde el norte siempre necesitó al sur, para que recuperara su dignidad con hospitales y universidades públicas (…) con las mismas maneras que hoy algunos no respetan la democracia, ni siquiera esperan a que abran las urnas sino que dan por sentada una victoria que no se va a producir (…) este pueblo tiene que estar alerta de todo lo que está ocurriendo porque se está practicando una política privatizadora de todo aquello que ha permitido que Andalucía se levante”, entronaba Montero entre los atronadores aplausos de la gente.

Sanidad

Unos aplausos que se agudizaron, si cabe, cuando la socialista recordó cuál será su primera medida cuando esté al frente del Gobierno: “Que ningún ciudadano espere más de 48 horas para que lo atienda su médico de familia”, porque gobernar es “tomar decisiones, ser valiente y apostar por aquello que permite que los ciudadanos y los servicios públicos avancen, que los ciudadanos avances y que tengamos ambición por vivir mejor que nuestros padres y nuestros hijos, mejor que nosotros”.

Montero ha sacado orgullo de la “arquitectura” andaluza, construida bajos los gobiernos socialistas del PSOE-A, donde fue “orgullo y referencia”. Por eso ha pedido a los 2 millones de andaluces en lista de espera, a las mujeres que sufrieron la crisis de los cribados, que “aún no sabemos qué ha pasado con esas 4.000 mujeres, cuántas afectadas, cuántas tuvieron que realizarse una mastectomía…”, que “confíen” en su proyecto.

En definitiva, un inicio de campaña del PSOE-A que redunda en el “bienestar de la gente, que se redistribuya parte de la riqueza y que los hijos de los trabajadores tengan el derecho de progresar en la escala social”.