Sociedad
Un grupo de personas hacen cola en la entrada de una oficina de empleo de la Comunidad de Madrid
Un grupo de gente esperando en la puerta de una oficina de empleo para sellar el paro.
Educación pública

La lucha de los profesores interinos por no ser despedidos cuando llega el verano

Más de 49.000 docentes se ven abocados al paro aunque algunos ya han conseguido ganar la batalla legal a las comunidades y conseguir que se le paguen las vacaciones

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Mar, 5 Jul 2016

Ya está aquí oficialmente el verano. Esa época del año en la se disfruta del calor y de las vacaciones. Hasta aquí, todos de acuerdo, o no. Por desgracia, no todo el mundo puede decir que tiene unas vacaciones plenamente pagadas, aunque haya trabajado en los meses anteriores y que puede tener la calma y la certeza de que, al llegar el fin de este periodo de descanso, tendrá un puesto asegurado. Es el caso de los profesores interinos de la Comunidad de Madrid, Castilla La Mancha y Murcia, que son despedidos cuando llega el fin de curso y, si hay suerte, readmitidos en septiembre. Así, cada año.

¿Y esto por qué? Es una cuestión de ahorro. Tanto el pago de las vacaciones estivales, como la gestión de los interinos, dependen de cada Comunidad Autónoma. En otras palabras, el que manda hace las leyes a su antojo y, teniendo en cuenta el nivel de endeudamiento que soportan las comunidades, cualquier ahorro es bienvenido.

Para los interinos, esta decisión se trasforma en verse sin trabajo y salario durante los meses de vacaciones de los escolares. Al llegar el 30 junio, a su nómina se suma la liquidación y cerca unos 20 días correspondientes a las vacaciones. Después, sólo les queda el paro.

“¿Por qué los que gobiernan no protegen a su gente?”

Más de 49.000 profesores interinos. Esta es la aportación de las comunidades para engrosar las listas del paro. Mely de la Cruz es una de ellas. Pese a que lleva décadas en la enseñanza madrileña, sufre cada año como funcionaria interina su nombramiento en septiembre u octubre y su cese en junio; mientras que sus compañeros que son funcionarios de carrera siguen contratados y, por lo tanto, percibiendo su sueldo.

"Trabajo para la Comunidad de Madrid, pago impuestos y me siento maltratada y ninguneada ¿por qué no me protegen?"

“Si trabajo igual que un funcionario de carrera, hacemos el mismo trabajo, atendemos a los mismos niños, dedicamos el mismo tiempo a preparar y nuestras clases… ¿Por qué a mí no me pagan julio y agosto?”, ha denunciado en declaraciones a ELPLURAL.COM.

“Esto es impresentable. Si hacemos el mismo trabajo ¿por qué nosotros tenemos que ir al paro?”, lamenta Mely. “¿Por qué los que gobiernan no protegen a su gente? Me siento desprotegida. Yo trabajo para la Comunidad de Madrid, aporto con mi trabajo en la educación, pago impuestos y me siento maltratada y ninguneada ¿por qué no me protegen?”.

Con todas estas preguntas y tras aguantar dos años de recortes en la educación pública, Mely acudió a los tribunales buscando la igualdad y que se respetasen sus derechos.

Porque esta problemática no es la única a la que se enfrentan los interinos. Como ya denunciamos en ELPLURAL.COM, en el caso de Madrid, más de 7.500 interinos se han quedado sin trabajo por los cambios en las normativas de Lucia Figar, que invalidó sus estudios y les obligaba a volver a estudiar, en muchas ocasiones, títulos que sólo se daban en universidades privadas.

Luchando por sus derechos 

Mely, no ha sido la única que se ha atrevido a plantar cara a la Consejeria de Educación de su comunidad, pero sí la primera en conseguir que un juez le dé la razón. Cansada de sentirse utilizada y marginada, decidió denunciar a la Comunidad de Madrid.

El juez dictó sentencia favorable sin recurso posible, me pagaron julio y agosato porque le gané a la comunidad aunque me ha costado tiempo. Es que no tiene ningún sentido que nos traten así”, celebraba Mely.

Pero la CAM contratacó. Presentó un recurso especial en interés de ley en el Tribunal Superior de Justicia contra la propia sentencia y ¿qué alegaba? Aunque parezca increible, aseguraban que si todos los interinos se sumasen a la sentencia de Mely iba a ser muy doloso para las arcas de la comunidad. En otras palabras, reconocían sin tapujos que para ellos despedir a los interinos es otro recorte más.

Finalmente, la justicia volvió a darle la razón a Mely pero, como es un tema de lo contencioso administrativo, cada profesor tiene que denunciar por separado cada uno de los veranos que no han cobrado, uno por uno. A Mely sólo se le pagó el curso 2012-2013.

Las luchas ganan a las comunidades

Tal y como recuerdan fuentes cercanas a los grupos de profesores movilizados, antes de que llegaran los primeros recortes en la educación pública en 2010, muchas comunidades ofrecían unas condiciones “bastante óptimas”, aunque seguían despidiendo. Por poner un ejemplo, en Madrid, el hecho de haber trabajado un mínimo de cinco meses y medio durante el curso era garantía de cobrar durante los meses de julio y agosto o, incluso hasta el 14 de septiembre en el caso del profesorado de FP y Secundaria. Pero las cosas cambiaron.

Más de Más de 49.000 profesores interinos engordan las cifras del paro a partir de junio

Hasta ahora, las consejerías de educación se sentían protegidas. Ahora, se abre un precedente histórico que estos 49.000 interinos pueden seguir. De hecho, ya son muchos los profesores que se han organizado en colectivos para reclamar el cumplimiento de sus derechos.

Es el caso de AIDMUR (la Asociación de Interinos Docentes de la Región de Muircia) que tras meses de reivindicaciones han conseguido que el PSOE, Podemos y Ciudadanos aprueben un proyecto de ley por el que se les retribuirán las vacaciones. Hay que recordar que en Murcia reina el PP, justo el partido que no ha negociado.

Eso sí, la medida lleva trampa. Para cobrar julio y agosto, sus 2.200 interinos tendrán que haber trabajado un mínimo de ocho meses y medio. Si la Consejería les llama para cubrir puestos más tarde de septiembre, no podrán cumplir los plazos.

Lo mismo ha ocurrido en Madrid, donde los sindicatos han conseguido que se pague a partir del curso que viene si han trabajado nueve meses. “Si me llaman para trabajar el 5 de octubre ya no trabajo nueve meses. Esa es la trampa. Un acuerdo con trampa porque me van a llamar más tarde para no tener que pagarme”, destaca Mely.

 

Natalia Castro es redactora de El Plural