Sydney Sweeney ha vuelto a poner las redes de moda al borde del colapso. La actriz, que se ha consolidado como una de las bombas más potentes de Hollywood, ha decidido que las sutilezas no son para ella. Para promocionar su marca de lencería, SYRN, ha desatado la campaña más audaz hasta la fecha, una serie de imágenes que no solo venden ropa interior, sino que venden una actitud: provocadora, juguetona y sin complejos. El resultado es un cóctel de erotismo y humor que ha dejado a sus seguidores sin aliento y ha reafirmado su estatus como una maestra del marketing en la era digital.

El epicentro de esta tormenta mediática es una imagen que define la nueva colección ‘Midnight Snack’. Con 28 años, Sweeney aparece arrodillada, tirando de los bóxers de un modelo masculino que está de pie. La escena es explícita: los pantalones de deporte del chico ya están bajados hasta los tobillos, y él solo lleva puestos los zapatos, una pulsera y una pegatina de código de barras en la parte baja de la espalda. Ella, por su parte, va sin pantalones, luciendo sus propias prendas de SYRN de 16 dólares y mostrando unas piernas estilizadas y un trasero que apenas se insinúa. La actriz complementa el look con la camisa de botones unisex ‘Better On You’ de 89 dólares y un par de cuñas altas, mientras sostiene la mirada de la cámara con una intensidad que invita a la transgresión.


La imagen, que abre el álbum que compartió en Instagram el pasado martes, viene acompañada de un mensaje que no deja lugar a la duda: “midnight snack time for allll”. Con esta frase, Sweeney no solo presenta la nueva línea unisex, sino que la convierte en una fiesta. En un video previo, ya había adelantado las intenciones de la colección: “We’re treating the boys too for this collection”. Y vaya si lo hace. La campaña no se limita a esa imagen principal; en otras fotos, el modelo musculoso aparece rindiéndole pleitesía, arrodillado y mirándola con adoración mientras ella posa junto a un tendedero. En otra, la lanza sobre sus hombros y ella le tapa los ojos con una mano, en una escena donde ambos ríen a carcajadas, demostrando que detrás de la carga erótica hay una dosis de humor y complicidad.

Pero Sweeney no deja todo el protagonismo en manos de su compañero de campaña. La actriz también ofrece primas planos de sus propios atributos. En una de las imágenes, luce su trasero en primer plano mientras posa con el biquini de talle medio ‘Rear View’, también de 16 dólares. En otras, presume de su escote mundialmente famoso con un top recortado que dice ‘MARRY ME FLY FREE’, lo suficientemente corto como para dejar al descubierto su sujetador de copa torsión ‘Knot Just Friends’, de 39 dólares. La campaña, que también cuenta con la presencia de algunas modelos femeninas, es un festín visual que explota la imagen de Sweeney como un símbolo sexual seguro de sí mismo.

Esta explosiva campaña llega en un momento personal complejo para la actriz. Mientras su vida profesional despega con SYRN y otros proyectos, su vida sentimental sigue bajo el foco mediático. Inmersa en su segundo romance público con un novio mayor, el futbolista Kristofer BraunSweeney ha reflexionado sobre cómo es navegar por el amor en público. “Creo que es importante tener algunas cosas para mí. Entiendo que soy una persona pública, pero todavía tengo 20 años. Todavía estoy descubriendo el amor, y es difícil hacerlo con millones de personas que tienen sus propias opiniones sobre cómo debería ser eso”, confesó. Añadió: “Al mismo tiempo, durante todos mis 20, bajé la cabeza y me concentré en el trabajo, y ahora quiero experimentar cosas. Pero es difícil decidir que quiero experimentar el amor bajo el ojo público. Solo estoy navegando por todo ello”.

Esta tensión entre su vida pública y privada se ve reflejada, según fuentes cercanas, en su relación. Se ha informado de que Braun se puso “furioso” al enterarse de un encuentro de Sweeney con su ex, Jonathan Davino, y que su “frustración” ha crecido por los futbolistas que le envían mensajes directos a Instagram, algo que considera “increíblemente irrespetuoso”. A pesar de ello, las fuentes aseguran que Sweeney ha sido “completamente transparente” con él y que, aunque su novio “prefiere la unión” y ella “valora su tiempo sola”, ambos están intentando encontrar su equilibrio.

Mientras tanto, la actriz sigue adelante, construyendo un imperio con su imagen como principal activo. Con SYRN, no solo está vendiendo lencería, está vendiendo una fantasía de empowerment, de control y de diversión.