En plena temporada de alfombras rojas dominadas por el negro rotundo y el dramatismo gótico, Pamela Anderson decidió cambiar el guion. Su llegada al Festival de Cine de Berlín con un conjunto en rosa pastel y verde no solo rompió con la estética predominante, sino que posicionó esta combinación cromática como una de las grandes apuestas de la primavera 2026.
Lejos de su imaginario más icónico asociado a ‘Baywatch’, la actriz abrazó una silueta de inspiración Old Hollywood, aportando frescura y ligereza en un contexto marcado por vestidos severos y referencias literarias oscuras. El resultado fue una imagen luminosa, casi terapéutica, que funcionó como contrapunto a la narrativa sombría que ha dominado la temporada.
El estilismo no fue casual. Anderson asistía a la proyección de su nuevo thriller, ‘Rosebush Pruning’, y los tonos del diseño de Carolina Herrera evocaban directamente el título del filme. La capa fluida y los diamantes de Pandora reforzaron un aura dramática con guiño camp, alineada con la premisa de la película, donde interpreta a una esposa fallecida en circunstancias violentas.
Más allá del impacto puntual, el gesto marca tendencia. El dúo rosa y verde, tradicionalmente arriesgado, se perfila como fórmula clave para quienes buscan color sin perder sofisticación. Con una sola aparición, Pamela Anderson ha demostrado que la primavera no necesita ironía: necesita contraste, intención y actitud.