Con el invierno a punto de rendirse, Millie Bobby Brown se adelanta a la primavera y dicta la primera gran tendencia de 2026 desde su marca, Florence by Mills. El 12 de febrero, la actriz presentó en Instagram su nueva apuesta cromática: el citrino. Un vibrante amarillo verdoso que no solo rinde homenaje a la estética de la película ‘Challengers’, sino que se perfila como el color del año.

La sesión de fotos, ambientada en una cancha de tenis que evoca el glamour country club, es un manifiesto de “elevated athleisure”. En el centro, un conjunto que grita verano: el Softie Cotton Triangle Bralette y la Cozy Crush Mini Skirt. Un dúo de prendas en citrino que transmite energía y juventud. Brown completó el look con la capucha del mismo material, que dejó abierta para lucir el sujetador, y unos lentes de sol blancos rectangulares que añadían un toque de modernidad. Ella misma lo anunciaba con una frase contundente: “Now serving my newest shade… citrine”.


Pero el verdadero detonante del debate, la pieza que eleva el look, reside a sus pies. En una decisión que desafía la lógica temática, Brown intercambió las zapatillas de tenis por un par de tacones blancos de punta afilada. El atrevimiento no acaba ahí: sobre los tacones, lució unas polainas de lana holgadas, un emparejamiento que recuerda al controversial look de los años 80 que ha resurgido con fuerza esta temporada.

Esta elección es una declaración de intenciones. En el contexto del athleisure, donde la comodidad es rey, introducir un tacón es un acto de subversión. Es la yuxtaposición de lo deportivo y lo formal, de lo casual y lo elegante. Las polainas añaden una capa de textura, calidez y un toque retro que conecta con la nostalgia de los 90 y 2000. El resultado es un look que es, a la vez, coherente y disruptivo.

Con esta movida, Millie Bobby Brown no solo presenta una nueva colección; lanza un pronóstico. El citrino será el color que definirá la transición hacia el calor, y la moda será más libre y experimental. La microfalda vuelve como prenda de poder y el athleisure se viste de gala. El mensaje es claro: no hay que esperar a que el clima cambie para empezar a vestir como uno quiere. Brown, con su conjunto citrino y sus polainas sobre tacones, ya está viviendo el verano que todos anhelamos. Game, set, match.