Hailey Bieber vuelve a situarse en el centro del universo DKNY como imagen global de su nueva campaña de primavera, reafirmando una colaboración que se ha convertido en uno de los pilares estratégicos de la firma. La propuesta toma como punto de partida la escena artística disruptiva del downtown de Nueva York en los años sesenta, reinterpretada desde una mirada contemporánea donde la fama, la creatividad y la moda dialogan como formas de expresión.

La campaña se construye a través de una serie de fotografías en blanco y negro que sitúan a Bieber en un loft artístico, rodeada de referencias culturales y una estética libre, casi íntima. Los estilismos refuerzan ese relato: trench clásico combinado con camisa vaquera abierta, pantalones de sastrería con loafers llevados junto a prendas lenceras, y siluetas que juegan con el contraste entre estructura y sensualidad. Entre las piezas más reconocibles destaca el regreso del icónico “Naked Dress”, popularizado por ‘Sex and the City’, ahora reinterpretado en negro con tirantes transparentes, además de minivestidos de raya diplomática, vaqueros relajados y blazers con clara actitud noventera. Como guiño inequívoco a la ciudad, los looks se completan con gorras de los New York Yankees fruto de la colaboración con la marca.

Bajo la dirección creativa de Trey Laird, con fotografía de Mikael Jansson y estilismo de Clare Richardson, la campaña refuerza la identidad de DKNY como símbolo de estilo urbano sofisticado. Desde la compañía, se destaca que la conexión entre Hailey Bieber y la marca funciona porque su estilo personal encarna de forma auténtica la energía de DKNY, impulsando además su crecimiento como uno de los negocios más fuertes del grupo.

Más que una campaña, este regreso confirma a Hailey Bieber como un referente de estilo global y a DKNY como una firma que sabe traducir la historia de Nueva York al lenguaje actual de la moda.