CELINE atraviesa una etapa de transformación silenciosa, pero profunda. Bajo la dirección de Michael Rider, el diseñador estadounidense que tomó el relevo de Hedi Slimane en julio de 2025, la firma presentó en París su colección Primavera/Verano 2026 como una continuación estilística de su debut. Y lo hizo con una pasarela que ha servido tanto de manifiesto estético como de declaración de intenciones: el lujo, según Rider, se escribe con tejidos nobles, siluetas definidas y una paleta que transita del negro más absoluto al crudo neutro, con destellos de color estratégicamente integrados.
El desfile ha funcionado como secuela de su presentación inicial, reafirmando ese nuevo ADN que apuesta por una sastrería oversize con espíritu retro, ecos de los años 70 y una marcada lectura de quiet luxury. No se trató solo de moda, sino también de actitud, y eso quedó patente tanto sobre la pasarela como en el front row.
Entre los asistentes más comentados estuvo V de BTS (Kim Taehyung), quien acudió al show con un abrigo camel de doble botonadura, camisa blanca impoluta y una corbata con estampado sutil. El cantante coreano consolidó su posición como embajador global de estilo, optando por un look que podría definirse como “modern gentleman”: elegante, sobrio y ejecutado con precisión sartorial. Su presencia no pasó desapercibida y volvió a posicionar a CELINE como una marca querida por la élite artística asiática.
A su lado, Uma Thurman aportó una visión femenina del mismo universo estilístico. Su conjunto negro de capa estructurada y pantalón fluido confirmó que la actriz domina el arte de vestir con sofisticación atemporal. Sin logos visibles, sin estridencias, pero con la contundencia de quien sabe que la elegancia también se impone en silencio.
Ambos posaron juntos y por separado, sellando con sus estilos opuestos pero complementarios el espíritu de esta nueva era para CELINE: una marca que no grita, pero se hace oír entre los entendidos. Y si algo ha dejado claro Michael Rider, es que su propuesta no es de impacto inmediato, sino de seducción progresiva. Una que comienza con la silueta y termina en la memoria.