Stef Roitman se adentra en una nueva etapa de su carrera con la película ‘Ya no quedan junglas’, una producción que, aunque representa una participación pequeña, ha marcado un antes y un después para ella: su ingreso por la puerta grande al cine. “Tina me tocó el corazón enseguida. Es una mujer atravesada por el dolor pero con una fortaleza cabrona que me resultó atrapante”, confiesa. La historia, basada en la novela negra del español Carlos Augusto Casas, mezcla violencia, venganza, amor y sensibilidad en un relato que tiene tanto de thriller como de estudio emocional.

La actriz argentina reconoce que habitar un personaje como Tina supuso un reto actoral y personal. “Tenía que encontrar el equilibrio entre la vulnerabilidad y la contención, porque Tina no anda por ahí gritando su dolor, sino que lo lleva en el cuerpo”, explica. Su trabajo fue desde lo físico: cómo respira, cómo mira, desde dónde mira. “Cuando los personajes me exigen ir a lugares incómodos, es ahí donde más aprendo como actriz y como persona”, asegura.

Compartir escenas con figuras como Ron Perlman y Natti Natasha, bajo la dirección de Gabriel Beristáin, completó una experiencia transformadora. “Ron tiene un peso escénico impresionante, me siento súper honrada de haber trabajado a su lado. Natti es bárbara y tiene una frescura muy linda. Y Luis Gabriel fue un verdadero maestro, un director que guía, confía y contiene”, recuerda.

Durante la presentación en el Festival de San Sebastián, Stef sintió una conexión especial con el público europeo. “En España me siento muy en casa. Amo su energía, su cultura, la forma que tienen de vivir el arte me hace sentir identificada”, dice con entusiasmo.

Este nuevo papel supone también un giro en su recorrido profesional. “Estoy en una etapa donde quiero seguir creciendo, arriesgarme, y hacer personajes que me incomoden, que me hagan mover del lugar cómodo”, expresa. Una transformación que viene madurando desde su participación en ‘Maradona: Sueño Bendito’, una producción que le brindó herramientas actorales valiosas. “Puede que gracias a eso, y al trabajo constante con mi coach, me haya entregado a Tina desde un lugar más vulnerable, más real, más instintivo”, reflexiona.

Más allá de la interpretación, Stef también ha explorado nuevos formatos. Junto a la familia Bresh, lanzó ‘El podcast más lindo del mundo’, grabado en Ibiza. “Ellos querían crear un espacio donde los artistas puedan mostrarse sin filtros, más humanos. En el podcast hay risas, confesiones, momentos profundos… y esa mezcla me encanta”, resume.

Ya sea en cine, televisión o el universo digital, lo que la mueve es la curiosidad. “No me gusta quedarme en un solo lugar tanto tiempo. Siento que todo lo que hago se conecta entre sí, y al final lo importante es contar algo que te atraviese”, afirma.

También encuentra en la moda un canal creativo más. “La moda me divierte mucho, me fascina. Es otra forma de expresarme, de contar quién soy o cómo me siento”, dice. Lo ve como una extensión de su identidad, tanto dentro como fuera de cámara.

Abrigo: Pinko Pendientes: Rod Almayate

Con una presencia cada vez más sólida en España y Europa, la actriz apuesta por una carrera internacional con proyectos que la inspiren. “Siento que hay algo en su energía que potencia mi creatividad. Quiero construir una carrera sólida, con proyectos que me muevan de verdad, mientras disfruto del camino”, concluye.

Después de su debut en cines, ‘Ya no quedan junglas’ se estrenará próximamente en Amazon Prime