Sofía Carson no necesita superpoderes para conquistar el mundo. Con una elegancia firme y una visión clara, ha logrado lo que pocas estrellas han alcanzado: convertirse en sinónimo de éxito dentro del ecosistema más competitivo del entretenimiento global. Lo ha hecho sin escándalos, sin estrategias agresivas, solo con talento, integridad y una conexión única con la audiencia.

Hace diez años, Carson era una estudiante universitaria que soñaba con actuar. Hoy, acumula números que cualquier productora envidiaría. Su debut en Netflix con Feel the Beat fue solo el comienzo. En 2022, Purple Hearts arrasó en 82 países y se convirtió en la banda sonora más escuchada de una producción de la plataforma. En 2024, Carry-On, donde compartió pantalla con Taron Egerton, la catapultó a un nuevo nivel, siendo la segunda cinta más vista en inglés de la historia de Netflix. Su reciente drama romántico The Life List repitió la fórmula del éxito, confirmando que si Sofía está, el público también.

El próximo 1 de agosto, llega My Oxford Year, un drama romántico que mezcla literatura, identidad y amor en uno de los escenarios más icónicos del Reino Unido. Carson interpreta a Anna De La Vega, una joven hispana que llega a Oxford para estudiar poesía victoriana, y se enfrenta a una sociedad que no siempre está preparada para abrazar la diversidad. Quería que muchas chicas se sintieran vistas con Anna, dice la actriz, quien también produce la cinta.

Sofía no es solo una actriz que actúa. Es productora, compositora y estratega. Participa activamente en las reuniones con Netflix para analizar el rendimiento de sus películas: qué países reaccionaron mejor, cuántos espectadores repitieron el visionado, y qué aspectos emocionales resonaron más. Es una artista que conoce a su público, pero que nunca traiciona su voz interna.

Rechacé muchas canciones y papeles que me parecían ofensivos para las mujeres latinas. No vine a reforzar estereotipos, confiesa. Y esa coherencia se refleja en cada proyecto que elige. Desde cantar junto a Andrea Bocelli o Jimin de BTS, hasta protagonizar un musical militar que desafió tanto al algoritmo como a la crítica, Sofía ha demostrado que el éxito no está reñido con el compromiso.

Cortesía de Netflix

En un mundo donde la fugacidad reina, Carson apuesta por la permanencia. Ha sabido separar su vida pública de la privada con maestría, evitando filtraciones o sobreexposición, y convirtiéndose en una celebridad en sus propios términos. Fama y normalidad pueden coexistir si marcas tus límites, afirma.

Su siguiente desafío se titula Last Night at the Lobster, una dramedy con Elisabeth Moss y Brian Tyree Henry bajo la dirección de Wagner Moura. Un giro más íntimo y emocional que muestra su deseo por explorar nuevos registros.

Sofía Carson no solo es la primera gran estrella de cine de la era streaming. Es, sobre todo, el modelo de lo que puede ser una carrera construida con propósito, emoción y poder real.