Aunque Isabela Moner fue la primera en interpretar a Dora en live-action en 2019, Samantha Lorraine lidera una nueva etapa con ‘Dora and the Search for Sol Dorado’. Su presencia en esta nueva entrega no se reduce a una elección de casting: es una continuidad emocional, una forma de cerrar un círculo vital.
Con voz cálida y segura, Samantha recuerda los días en que Dora era parte de su rutina frente al televisor. “Ver Dora en casa fue probablemente la mejor decisión que mis padres tomaron por mí cuando era niña”, confiesa. “La serie moldeó parte de quién soy. Me encanta aprender, soy curiosa, empática… muchas de esas cosas vienen de ella”.
Hablar de representación, para ella, no es un eslogan ni una consigna: es una pulsión que nace desde lo íntimo. “La representación inspira. Eso es lo que me mueve. Quiero que mis abuelos y mis primos pequeños se vean reflejados, que se sientan capaces de vivir aventuras también”.
“Dora fue y siempre será un modelo positivo para los niños, y ser parte de ese legado es algo que haría sentir muy orgullosa a la pequeña Samantha”
Samantha Lorraine
De raíces cubanas, Samantha honra con gratitud los caminos que recorrieron generaciones anteriores. “Mi herencia ha sido siempre una especie de medalla de honor por los sacrificios que hicieron mis abuelos al emigrar”, afirma. Y al evocar el día del estreno familiar, su relato se tiñe de emoción. “Cuando vi a mi bisabuelo llorar frente a la pantalla… fue muy emotivo para toda la familia”.
Sobre el momento en que le confirmaron que sería Dora, lo recuerda como un huracán de sensaciones. “Fue chocante, emocionante, aterrador, estimulante. ¡Todo a la vez! Aún lo estoy procesando”. Pero Samantha no se queda solo en el universo de Dora. También ha ido forjando un estilo propio, una visión de la moda que se aleja de lo predecible. “No quiero ser ‘la chica de tal estética’. Me gusta jugar con la moda como si interpretara personajes, sin encasillarme”.
Esa misma búsqueda de libertad estética la lleva a interesarse por lo artesanal. “Me encantan las prendas con crochet, bordados, pintura, incluso si son algo incómodas. También amo las faldas largas: cómodas y con estilo, ¿qué más se puede pedir?”.
El rodaje de la película fue tan desafiante como extraordinario. “Una de mis escenas favoritas fue cuando hicimos el saludo Allyu sobre un acantilado. Esperamos la luz perfecta. No podría haber existido en ningún otro lugar que no fuera esa selva real. También vimos anacondas cruzar el set… fue salvaje”. Y como si todo eso no bastara, Samantha incorporó un nuevo idioma a su repertorio. “Aprendí quechua para la película: todavía recuerdo mis líneas. Mi padrastro es peruano, y crecí aprendiendo sobre esa cultura junto a él. Todo eso lo llevé conmigo”.
Al comparar esta producción con su experiencia en comedia en ‘You Are So Not Invited to My Bat Mitzvah’, Samantha lo tiene claro: “Ese rodaje fue como un campamento con amigos. En Dora hubo acrobacias, acción, mucha más escala. Pero ambas experiencias fueron increíbles”. Ahora se prepara para un nuevo desafío en ‘Night Comes’, una historia apocalíptica con criaturas y emociones extremas. “Interpreto a la hermana pequeña de Zenaida, el personaje de Dafne Keen. Mi personaje ha vivido mucho, y su forma de actuar —desde la inmadurez— es una estrategia de supervivencia. Es muy distinto a todo lo que hice antes”.
Cierra la charla con la misma convicción con la que abre puertas a futuras generaciones: “Espero que esta película le recuerde a los niños que pueden ser quienes son, con confianza, y lograr lo que sueñen. Y si en el proceso sanan algo, mejor aún”.
Créditos:
Photo @emery_is
Makeup @jpatrickstudio
Pelo @johnruidanthair
Gracias a @jillfritzopr