El desfile de Prada para la primavera 2025, presentado en la Semana de la Moda de Milán, demostró una vez más la capacidad de Miuccia Prada y Raf Simons para reinventar la moda. Con un enfoque sorprendente y audaz, la colección de esta temporada se alejó de los tonos coquetos de la anterior y adoptó una estética más gótica y futurista, fusionando la elegancia clásica con elementos de vanguardia.
Prada y Simons presentaron siluetas icónicas reinterpretadas. Destacaron los vestidos estructurados adornados con anillos de metal y las faldas lápiz, que descansaban en las caderas y se sujetaban con cinturones en la cintura. Los colores variaron desde verdes joya hasta púrpuras intensos, añadiendo un aire misterioso y siniestro a la colección.
La ironía estilística también fue evidente: prendas decoradas con plumas y espejos se combinaron con cortavientos de nylon, mientras los pantalones se metían en botas de cuero como si fueran ropa de trabajo. Las gafas de sol geométricas y los bolsos folio delgados apuntan a ser los accesorios más codiciados de la temporada.
Con una mezcla de referencias retro y futuristas, Prada mantuvo sus códigos de elegancia intactos, pero con un giro oscuro y provocador que desafía las convenciones temporales de la moda.