Tras el éxito de Ralph Lauren durante la pasada New York Fashion Week, la firma ha puesto ahora el foco en su línea más juvenil y asequible: Polo. Por segundo año consecutivo, la marca presentó su colección en París, esta vez en un ambiente íntimo dentro de un elegante apartamento del centro de la ciudad.
La propuesta para la Primavera 2026 está inspirada en los días de descanso de Ralph y Ricky Lauren en su villa Round Hill, en Jamaica. El resultado es una colección que combina el encanto del lujo viajero con la naturalidad de la vida isleña: chaquetas safari, faldas de cuadros madras, trajes de lino de un solo botón y jerséis trenzados reinterpretados con botones de nácar.
La gran protagonista es el pantalón envolvente, una prenda versátil que aparece en distintos tejidos y tonos, combinada con chaquetas vaqueras o blazers entallados. Esta silueta, que remite al icónico pareo sobre pantalones blancos que popularizó Ricky Lauren, encarna la mezcla perfecta entre comodidad y sofisticación.
La paleta cromática apuesta por los neutros con acentos vibrantes, mientras que las prendas exteriores —como los windbreakers y las gabardinas— aportan estructura. Destacan también los conjuntos de lino, camisas de rayas y cuadros de gran escala, faldas de popelina y jerséis de crochet con el emblemático caballo bordado.
Los accesorios completan el relato estival: bolsos Polo Play, Polo ID y Bellport, cinturones de inspiración ecuestre o western, y nuevos modelos de gafas que refuerzan la identidad de la marca. Entre los bolsos destacan versiones en cuero blanco con flecos, rafia natural y diseños con abalorios azules o naranjas inspirados en la artesanía caribeña.
El auge del negocio femenino de Ralph Lauren, que superó los 2.000 millones de dólares el pasado año, sitúa a esta colección de Polo como una de las más prometedoras de la casa. Su equilibrio entre elegancia relajada, herencia deportiva y espíritu tropical consolida la visión atemporal de la marca de cara a la próxima temporada.