Hay alojamientos que te aíslan del lugar al que viajas, y otros que te lo acercan. El NYX Hotel London Holborn pertenece a esa segunda categoría: sin prometer lujos imposibles, ofrece algo más valioso para muchos viajeros contemporáneos —una experiencia urbana sincera, con estilo y sin filtros.
Ubicado estratégicamente entre Covent Garden y Farringdon, este hotel de 213 habitaciones se ha convertido en un spot para quienes prefieren el diseño con personalidad antes que el exceso. Aquí todo invita a vivir Londres desde adentro: la calle bulle, el ritmo no se detiene y el hotel se siente como una prolongación de ese pulso.
Si lo tuyo es quedarte en el hotel, también hay planes: el restaurante Midtown Bar & Dining mezcla sabores de Oriente Medio y América en una carta informal y sorprendente. Su propuesta más divertida, el Afternoon Teaquila, es una reinterpretación irreverente del té británico que mezcla dulces, shots y mucho sentido del humor. Y los sábados, el rooftop bar Glasshouse on the Roof ofrece un brunch con vistas y cócteles que invitan a alargar la tarde.
Además, cuenta con un spa con piscina, gimnasio y tratamientos wellness para quienes no quieren renunciar a cuidarse en plena ciudad.
En definitiva, si buscas sentirte realmente en Londres mientras viajas —no solo visitarlo desde la ventana de una habitación genérica—, NYX Holborn puede ser tu punto de partida. Accesible, social y con detalles inesperados, es un lugar que no pretende deslumbrar, pero sí acompañarte.