La destacada figura musical, Megan Thee Stallion, enfrenta vilipendio a pesar de ser víctima de violencia masculina. A pesar de que Tory Lanez fue sentenciado a 10 años de prisión por dispararle a Megan, la escepticismo y las acusaciones en su contra persisten. Esta situación plantea interrogantes sobre la credibilidad otorgada a las voces de las mujeres negras.

Tras ser baleada por Lanez en 2020, Megan compartió su trauma y proceso de sanación. El juicio, marcado por espectáculo mediático, generó una respuesta divisiva en las redes sociales, con algunos dudando de su victimización. La experiencia de Megan resalta la lucha que enfrentan las mujeres negras para ser creídas y apoyadas.

El misogynoir, una forma específica de misoginia dirigida a las mujeres negras, subyace al odio que Megan ha recibido. La histórica sexualización de los cuerpos de las mujeres negras contribuye a las tendencias sociales de desacreditarlas. A pesar de la decisión del tribunal, se ha cuestionado a Megan por su declaración policial inicial y se la ha acusado de deshonestidad, a menudo vinculada a su historia sexual.

Colegas de la industria, incluyendo raperos, han alimentado esta hostilidad. Aunque los logros e influencia de Megan superan los de Lanez, algunos lo apoyaron sobre ella. El papel de los medios en escrutinio hacia mujeres como Megan se refleja en el trato a figuras como Meghan Markle, mostrando un patrón de duda hacia mujeres que desafían las dinámicas de poder.

La noción generalizada de que las mujeres mienten sobre el abuso socava el coraje de hablar. El dilema que enfrenta Megan es familiar para muchas sobrevivientes de violencia doméstica y agresión sexual. A pesar de sus logros, el trauma y el sufrimiento de Megan han sido opacados por acusaciones infundadas.

Mientras la sociedad se une en torno a figuras negras prominentes para causas sociales, a menudo descuida la protección de las mujeres negras que enfrentan misoginia. Para combatir esto, es necesario apoyar y defender a las mujeres que hablan con valentía, asegurando que sus historias sean escuchadas y validadas.