Durante la entrevista, Megan abordó su lucha constante por sentirse cómoda en su propio cuerpo y reveló su experiencia personal con la dismorfia corporal. Con valentía, compartió: «Sufro de dismorfia corporal. Nunca me veo como los demás me ven». La actriz expresó que siempre se ha sentido insegura al mirarse en el espejo, revelando: «Nunca en mi vida he amado mi cuerpo. Nunca, jamás».

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Además, Fox reveló que su dismorfia corporal se manifestó desde una edad temprana, recordando cómo la obsesión por su apariencia la afectaba incluso cuando era niña. Comentó: «Recuerdo que cuando era pequeña, tenía esta obsesión de preguntarme: ‘¿Debería lucir así?'». Concluyó la entrevista expresando que, probablemente, seguirá trabajando en amarse a sí misma en el futuro: «Creo que el viaje de aprender a amarme a mí misma no tiene un final definitivo».