La nueva campaña navideña de Marine Serre se convierte en un viaje íntimo al pasado, donde la moda dialoga con los recuerdos. La firma francesa revisita fotografías familiares de los años ochenta y noventa, rescatadas del archivo personal de su propio equipo, para reconstruir una narrativa visual donde el icónico motivo de la luna creciente cobra un nuevo sentido. El resultado es una reinterpretación contemporánea de esas imágenes domésticas que marcaron una época, ahora transformadas en un ejercicio artístico que combina memoria y creatividad.
La propuesta celebra la esencia de estas fechas a través de los conceptos de regalo, reencuentro y tradición, evocando escenas navideñas que han quedado grabadas en la cultura colectiva: salones cálidos, adornos hechos a mano y ese caos festivo que acompaña cualquier celebración familiar. Cada fotografía adquiere una segunda vida, intervenida con el sello visual de Marine Serre, que convierte lo cotidiano en un gesto sofisticado y atemporal.
La campaña se expande con una serie de imágenes diseñadas desde la fantasía, en las que conviven objetos desproporcionados, figuras inspiradas en la estética de la marca y paisajes nevados. Las piezas juegan con la escala y la percepción, mezclando adornos de luna creciente con tacones exagerados o escenarios que recuerdan a un sueño surrealista. En conjunto, la propuesta construye un diálogo entre nostalgia y vanguardia, reforzando el espíritu experimental que define a la casa.
Con esta colección, Marine Serre plantea una conversación sobre continuidad, memoria y el poder narrativo de la moda, invitando a mirar hacia atrás para entender el presente. La nueva campaña ya está disponible en su web oficial, donde también puede explorarse la colección completa pensada para la temporada festiva.