Louis Vuitton vuelve a mirar al pasado para dar un salto de precisión hacia el futuro. Su nueva creación, el Louis Vuitton Monterey, rinde homenaje al primer reloj de pulsera de la Maison —los míticos LV I y LV II, diseñados por Gae Aulenti— con una reinterpretación que mantiene el alma del modelo original, pero con una mecánica renovada y una estética elevada.

La nueva pieza, limitada a tan solo 188 unidades numeradas, presenta una caja de oro amarillo de 39 mm, una corona en la posición de las 12 horas inspirada en los relojes de bolsillo, y una esfera blanca de esmalte Grand Feu que mantiene los distintivos acentos gráficos en rojo y azul. Esta edición reemplaza el movimiento de cuarzo original por un calibre automático propio: el LFTMA01.02, con una reserva de marcha de 45 horas.

“Reinterpretar una creación significa respetar su diseño y su espíritu. Mantenemos los mismos códigos gráficos, pero buscamos una sensación más moderna y elevada”, explicó Matthieu Hegi, director artístico de La Fabrique du Temps Louis Vuitton, el atelier responsable de esta pieza de excepción.

El nuevo Monterey conserva el sistema de correas de liberación rápida y luce la inscripción “1 of 188” en el reverso de la caja, reforzando su carácter exclusivo. La forma de guijarro sin asas, sello distintivo del diseño original, se convierte aquí en un manifiesto de sofisticación atemporal.