Lindsay Lohan ha vuelto a capturar la atención del mundo con un gesto que mezcla nostalgia, moda y estrategia cinematográfica. En el estreno londinense de ‘Freakier Friday‘, la actriz apareció con un vestido que rinde homenaje al look final de su personaje Anna Coleman en la icónica película de 2003. Con un diseño a medida de Ludovic de Saint Sernin, la prenda reinterpretaba el vestido lila con encaje blanco que Anna usó en la inolvidable escena de la boda.
A sus 39 años, Lohan no solo demuestra vigencia en la industria del cine, sino también un dominio de la narrativa visual que conecta con distintas generaciones. El vestido, adornado con pedrería blanca y plateada, fue complementado con un bolso vintage en forma de guitarra eléctrica y joyas discretas, incluyendo su anillo de compromiso. Su maquillaje neutro y el peinado suelto aportaron equilibrio al conjunto, resaltando el homenaje sin caer en lo literal.
Este no ha sido su único tributo reciente. Durante una aparición en Good Morning America, Lohan lució un conjunto amarillo inspirado en The Parent Trap, y en Live with Kelly & Mark recordó a Hallie Parker con un vestido estilo cheongsam de Roberto Cavalli. La actriz ha sabido transformar su pasado en una herramienta poderosa de promoción, justo a tiempo para el estreno global de ‘Freakier Friday‘, que llegará a los cines el 8 de agosto.