La protagonista de Gossip Girl ha vuelto a los titulares, pero esta vez no por sus looks en el Upper East Side, sino por convertirse en la primera embajadora global de Bubble Skincare. Con una campaña titulada Radical Joy, la marca inaugura una nueva etapa que va más allá de la cosmética para conectar con la autenticidad y la autoaceptación.

“El propósito de Bubble va más allá del producto en sí. Transmiten alegría, amor e inclusión para todas las edades y tipos de piel”, afirma Leighton Meester, quien confiesa haberse enamorado del enfoque emocional de la firma. Según cuenta, conocía la marca por sus bálsamos labiales y por maquilladores que confiaban en sus fórmulas. Hoy, se declara fan de productos como Plus One SPF, el limpiador Soft Launch y el tónico Cosmic Silk, que respeta su piel sensible sin irritarla.

Cortesía de Bubble Skincare

La actriz destaca que su rutina de belleza ha evolucionado hacia un enfoque más compasivo: “Soy cuidadosa con mi piel, pero también conmigo misma. Busco ser amable por dentro y por fuera”, dice.

Desde la firma, Shai Eisenman, fundadora y CEO, explica por qué Meester era la elección natural: “Tiene una conexión intergeneracional. Las personas que la adoraban hace 20 años la siguen admirando hoy. Sigue siendo un icono de estilo y una figura cálida con una gran sensibilidad estética”.

Eisenman añade que esta colaboración marca una nueva fase para Bubble, que hasta ahora había crecido de forma orgánica a través de redes sociales y su comunidad. Ahora, quieren reforzar su narrativa de marca: “Muchos piensan que somos solo una marca juvenil por nuestro packaging, pero nuestras fórmulas son clínicas, eficaces y están pensadas para todas las edades”.

En un contexto donde los fundadores de belleza buscan conectar emocionalmente con su audiencia, Bubble apuesta por una embajadora que encarna evolución, sensibilidad y autenticidad. Y con Leighton Meester al frente, la “alegría radical” parece tener rostro propio.