Lana Del Rey está enamorada y no le importa que el mundo lo sepa. Durante su concierto en Cardiff, Gales, el pasado 23 de junio, la artista sorprendió al público al besar a su esposo, Jeremy Dufrene, un guía de tours de caimanes de Louisiana. Con camiseta, gorra y una lata de Red Bull sin azúcar en la mano, Dufrene apareció al borde del escenario justo cuando Lana interpretaba ‘Husband of Mine’, una balada que lanzó en abril y que le dedica directamente a él.
La escena fue tan surrealista como tierna: Lana, visiblemente emocionada, soltó algunas lágrimas tras el beso y aclaró al público que eran “lágrimas buenas”. El gesto no pasó desapercibido y rápidamente se volvió viral en redes sociales, donde miles de fans celebraron la autenticidad de la artista y su particular historia de amor.
La pareja se conoció en 2019 durante un tour de caimanes, pero no comenzaron a salir hasta mayo de 2024. Tras reconectar en Alabama —justo antes del Hangout Music Festival—, se dejaron ver juntos varias veces durante el verano y se casaron en septiembre cerca del bayou en Des Allemands, donde Dufrene opera sus excursiones.
Ahora viven su vida en el sur, entre paseos en coche, outfits camuflados y mucho amor pantanoso. Una historia que solo Lana Del Rey podría escribir… y cantar.