La campaña, fue conceptualizada por Alessandro Michele, ex director creativo de la firma. Y las fotos que han despertado este inquietante sentimiento, son en las que parece con un colchón de tamaño infantil, ya que esto ha recordado a Balenciaga y las fotos de la campaña donde presentaba a niños pequeños con osos de peluche bondage. Gucci asegura en su web que son “prendas de tintes románticos, fantásticos y vintage”, es un intento de acercarnos a la “transformación masculina”, según afirma la firma en un comunicado de prensa.

Y aunque es cierto, que el resto de las fotos de la campaña no han tenido tanta repercusión, lo que preocupa a los usuarios es la ideología que pueda haber detrás, ya que Gucci y Balenciaga son propiedad de la misma empresa, “Kering Group”.