El arranque de la Paris Fashion Week no ha podido tener mejor bienvenida: Kendall Jenner y Bella Hadid conquistaron las calles de la capital francesa con dos estilismos que capturan la esencia de lo que significa ser una top model en 2025.
Kendall, de 29 años, apostó por una silueta fluida y sensual en tonos chocolate. Su conjunto, compuesto por una cami satinada que dejaba ver sutilmente el abdomen, una falda slip de talle bajo sobre pantalones y un abrigo largo negro, destilaba sofisticación con un giro noventero. Completó el look con gafas rectangulares y un peinado tipo bob con las puntas hacia afuera que remite al glam de las grandes capitales de moda.
La estrella de Keeping Up With The Kardashians fue captada saludando a fotógrafos y fans, radiante y sonriente, marcando así su presencia en una semana donde probablemente regrese a las pasarelas.
Por su parte, Bella Hadid no se quedó atrás. La modelo, que recientemente regresó al ojo público tras una pausa por motivos de salud, apareció con un abrigo setentero de cuero y piel, camiseta blanca, vaqueros clásicos y gafas oscuras. Llevaba el cabello recogido en dos coletas, sumando un toque juvenil a su outfit de inspiración retro.
Bella había estado alejada de la vida pública tras un rebrote de su enfermedad crónica, la enfermedad de Lyme. Su madre, Yolanda Hadid, compartió imágenes de Bella en el hospital y la describió como una “guerrera” por su valentía frente a la dolencia.
Ambas modelos no solo encendieron el inicio de la semana de la moda parisina, sino que confirmaron por qué siguen siendo dos de los rostros más influyentes del universo fashion. Y aunque sus looks sean diferentes en estética, comparten una misma declaración de intenciones: la moda está hecha para disfrutarse —y dominarlas, solo ellas saben cómo.