Con el estreno de ‘Alexander and the Terrible, Horrible, No Good, Very Bad Road Trip’ el pasado 29 de marzo en Disney+, Jesse Garcia vuelve a conectar con una audiencia familiar, pero esta vez desde el asiento del conductor. En una comedia donde el caos se convierte en catalizador de ternura y crecimiento, Jesse no solo ofrece un papel entrañable: ofrece una versión de sí mismo que, por fin, puede reír sin pedir permiso.
“Llevaba mucho tiempo queriendo hacer películas familiares”, confiesa. “Empecé haciendo comedia y improv, pero por una cosa u otra terminé haciendo drama y acción. Me encantan esos géneros también, pero este proyecto era distinto. Estaban Disney, The Jim Henson Company, Marvin Lemus y Eva Longoria… no podía haber un equipo mejor. Prácticamente supliqué estar en la película.”
Lo suyo no fue una elección estratégica, sino emocional. Para Jesse, la autenticidad del guion, el compromiso del estudio y el tono juguetón del rodaje hicieron que la experiencia fuera casi terapéutica. “Nos reíamos y jugábamos todo el día. Es la película con la que más me he divertido trabajando.”
El film no solo explora la disfuncionalidad encantadora de una familia en crisis, también se convierte en una inesperada cinta de acción. “No esperábamos que ‘Alexander’ tuviera tantas escenas de riesgo. Hubo más acrobacias de las que imaginé al principio. El equipo de especialistas nos hizo parecer mucho más geniales de lo que realmente somos.”
«No me gusta que el número de seguidores sea un factor para conseguir un papel. Hay algo bonito en conservar algo de misterio».
Jesse Garcia
Mientras lo entrevistamos, Jesse se encuentra en Italia. Está planeando un viaje por carretera por Europa durante su descanso de seis semanas. “Porque… ¿por qué no?”, dice entre risas. “Nunca había tenido la oportunidad de hacerlo. Es mi propio ‘Eat, Prey, Love’.”
La conexión con Eva Longoria va más allá de la pantalla. Después de trabajar juntos en ‘Flamin’ Hot’, esta vez comparten escena sin la barrera del rol directivo. “En ‘Alexander’, Eva se quitó el sombrero de directora y simplemente se divirtió como actriz. Es divertidísima y tiene una forma preciosa de elevar todo lo que toca. Hace que todos a su alrededor brillen más.”
A lo largo de su carrera, Jesse ha ido transitando entre producciones independientes y grandes estudios. Pero su brújula no es la visibilidad; es la honestidad. “Puedo hacer una película sobre una porción de pizza, si el guion es bueno y estoy trabajando con buena gente, adelante. Me encantaría hacer algo tipo Bourne, seguir con películas familiares, incluso animación. También estoy escribiendo, desarrollando proyectos, y buscando dirigir. Quiero crear oportunidades para otros mientras creo las mías.”
La industria ha cambiado, pero la forma en que se representa a las comunidades latinas en pantalla todavía levanta preguntas incómodas. Jesse no se esquiva: “A veces parece que no hemos avanzado nada. Pero también es una oportunidad. Hay gente abriendo camino, y deberíamos construir sobre ese progreso y formar un ejército de líderes.”
Sobre si siente o no la presión de representar a toda una comunidad con cada papel, responde con calma: “Cuando acepto un trabajo, me pregunto si podré mirarme al espejo después. Si lo que acepté le sienta bien a mi alma. No siempre todo el mundo se sentirá representado, pero si puedo ayudar, lo haré. Un paso a la vez.”
El actor también mantiene una relación compleja con las redes sociales. “Soy muy reservado y no publico cosas personales. No me gusta que el número de seguidores sea un factor para conseguir un papel. Lo entiendo, pero también creo que se deberían dar oportunidades a quienes no están todo el día posteando. Hay algo bonito en conservar algo de misterio.”
En un negocio donde el reconocimiento es volátil, Jesse ha aprendido a jugar el largo plazo. “He tenido grandes momentos en mi carrera, y también baches. Pero tengo muchas cosas fuera de la industria que me llenan. Me recuerdo a mí mismo que esto también tiene que ser divertido. Cualquier cosa puede pasar en cualquier momento.”
¿Y qué géneros aún no ha explorado? “Me encantaría hacer más terror, sci-fi, mundos de fantasía. También películas que toquen el corazón. Y dirigir todo eso también. Hasta teatro. Siento que recién estoy empezando, 25 años después de haber comenzado.”
Cuando le preguntamos qué significa ser actor hoy en día, se pone técnico: “Ya no se puede ser solo actor. Hay que ser multitasker. Hay que escribir, editar, entender sonido, color. Incluso si no eres bueno en todo, entender cómo encajan las piezas te cambia la forma de trabajar. Y si todos en el set entienden lo que hacen los otros, la comunicación mejora. Y eso ahorra dinero.”
Desde su primer proyecto hasta ahora, Jesse no se arrepiente de ninguna elección. “Algunas han sido más divertidas que otras, pero aprendí algo en cada una.”
Y si bien su look habitual sigue siendo camiseta y jeans, la moda le interesa de forma profunda y transformadora. “Me gustaría diseñar ropa sostenible para todo tipo de cuerpos, no solo para modelos. Compré una máquina de coser en un mercadillo y aprendí a hacer arreglos. Tengo carne, como decimos, y encontrar ropa que me quede bien no siempre es fácil. También me gustaría reutilizar telas, crear piezas únicas. Hay muchas formas de contar historias. ¿Te imaginas el imperio que podríamos construir si todos trabajáramos juntos?”