2025 ha sido un torbellino para James Nelson-Joyce. Entre rodajes, campañas con Adidas y estrenos como ‘Mil Golpes’, ‘Black Mirror’ o ‘Los Amos de la Ciudad’, el intérprete británico no ha tenido respiro. Pero lo vive con la gratitud de quien sabe que todo podría desvanecerse en cualquier momento. “Intento disfrutarlo al máximo. Cada oportunidad es un regalo y me esfuerzo por mantenerme centrado en el presente”, confiesa.
En ‘Mil Golpes’ comparte escena con su amigo y mentor Stephen Graham, en uno de los papeles más intensos de su carrera. “Trabajar con Stephen es un regalo. Es la persona más generosa que he conocido. Me fío de él totalmente. Interpretar a su hermano en pantalla es un sueño hecho realidad para el niño que fui”.
Su participación en ‘Los Amos de la Ciudad’ lo ha traído a rodar en España, país que adora. “La segunda temporada tiene nuevos personajes y más tensión. Cada episodio te mantiene en vilo. Aunque he trabajado muchos años fuera, soy muy casero, así que grabar en Liverpool es un lujo. Pero rodar en España también fue increíble: vivir y trabajar allí durante semanas ha sido mágico”.
También le vimos en proyectos oscuros como ‘Sospechoso’ o ‘Black Mirror’, donde el guion fue determinante. “Para mí, todo empieza por un buen guion. Luego entra en juego el equipo, los actores, el director… Busco una experiencia creativa real”.
Uno de sus momentos más emocionantes llegó con ‘Bird’, la película de Andrea Arnold junto a Jasmine Jobson y Barry Keoghan. “Siempre quise trabajar con Andrea. Su estilo de rodaje es muy auténtico, basado en la improvisación y el realismo. Eso mantiene la escena viva. Jasmine es una estrella, fue genial trabajar con ella. Con Barry no coincidimos en el set, pero nos conocemos desde que jugábamos al fútbol. Me encantaría rodar con él algún día, admiro muchísimo su trabajo”.
El rumor de que podría ser el próximo James Bond no le inquieta. “Es un honor que te asocien con un personaje tan icónico. Cada actor le ha dado su toque, y me encantaría aportar mi versión”, afirma sin rodeos.
En paralelo, su presencia en moda ha crecido con campañas para Adidas y M&S. Aunque no sigue a diseñadores específicos, tiene claro que la moda es una forma de expresión. “Me gusta cómo la ropa puede decir tanto sobre ti. Mi estilo es cómodo, relajado. Cuando construyo un personaje, siempre empiezo por el vestuario. También elijo un perfume para cada papel, porque eso influye en la energía del personaje”.
Sus referentes actorales son claros: “Stephen Graham, por supuesto. Pero también me inspiran Andrea Riseborough, Joaquin Phoenix y Peter Mullan. Siempre que aparecen en pantalla, me atrapan”.
Mirando hacia 2026, James confiesa un anhelo personal: “Quiero contar una historia sobre el suicidio masculino. Es la principal causa de muerte entre hombres menores de 40 años. Pero también quiero hablar de lo que deja atrás: familias jóvenes, padres que pierden a sus hijos. Es un tema doloroso, pero necesario. Los artistas tenemos la responsabilidad de reflejar la realidad y hacer preguntas incómodas”.
Con los pies en la tierra y la mirada puesta en historias que importan, James Nelson-Joyce demuestra que el éxito no solo se mide en premios o portadas. También se mide en la capacidad de abrir conversaciones que pueden cambiar vidas.