La transformación del histórico número 5 de Carlos Place comienza un nuevo capítulo. Tras meses de especulación sobre el futuro del emblemático edificio que albergó la mítica Matches Townhouse, finalmente se confirma que Issey Miyake asumirá el control total del espacio a partir de 2026, marcando uno de los movimientos más estratégicos en el panorama del lujo en Londres.
El inmueble, propiedad de Grosvenor, había permanecido en un limbo desde el colapso de Matches bajo la gestión de Frasers Group, que llevó al minorista digital a la administración y dejó a numerosas marcas con facturas pendientes. Aunque la compañía fue vendida recientemente a los fundadores de Mile, su histórica sede de Mayfair quedó fuera del acuerdo, abriendo la puerta a una nueva etapa para uno de los enclaves más codiciados del West End.

Durante los últimos dos años, Grosvenor aprovechó el espacio para iniciativas culturales y comerciales de alto nivel, desde exhibiciones impulsadas por la fundación Sarabande —ligada al legado de Alexander McQueen— hasta eventos exclusivos durante Frieze London. Aun así, el lugar continuaba siendo conocido como la “casa de Matches”, un símbolo de la era dorada del retail experiencial en la ciudad
La llegada de Issey Miyake redefine por completo su propósito. La firma japonesa convertirá el edificio en un centro híbrido que funcionará como sede londinense, espacio comercial y punto de encuentro para clientes VIP, reforzando su apuesta por una presencia física selectiva y profundamente alineada con su filosofía de diseño y experimentación.
Mientras tanto, el renacimiento digital de Matches avanza por su propio camino. Bajo el paraguas del nuevo grupo Hulcan, respaldado por inversores como Frasers Group, LVMH Luxury Ventures y la familia Hermès, la marca se prepara para relanzarse en 2026 como una plataforma exclusivamente online. Su sello interno, Raey, también se integrará en esta estructura, que busca unir comercio, cultura y moda dentro de un mismo ecosistema de lujo contemporáneo.
El futuro del retail premium se sigue reescribiendo, y la toma de control del icónico townhouse por parte de Issey Miyake confirma que Londres continúa siendo un punto estratégico para las marcas que desean combinar sofisticación, experiencia y presencia cultural con una visión global del mercado del lujo.