Irina Shayk ha demostrado una vez más su capacidad para convertir cualquier ocasión en una oportunidad de moda. En lugar de limitarse a seguir las tendencias de la pasarela, la modelo llevó la alta costura directamente a las playas de Brasil, desafiando las convenciones con un look que dejó a todos sin aliento. Tras participar en el Carnaval de Río de Janeiro, Shayk fue vista en una playa luciendo un conjunto de la colección primavera 2025 de Duran Lantink, que combinaba audacia y elegancia de forma impecable.
El outfit consistía en un sujetador negro con un acolchado exagerado que distorsionaba su silueta de manera artística, creando una forma casi escultórica. A este llamativo top, la modelo lo complementó con unos pantalones cortos de ciclista que también seguían la tendencia de caderas exageradas, popular en las pasarelas de París. El resultado fue una mezcla de modernidad y vanguardismo que no solo resaltaba las piezas de Lantink, sino que también marcaba el regreso de la moda experimental a la calle.
La colaboración entre Irina Shayk y el diseñador holandés subraya la capacidad de la moda para romper barreras, fusionando el estilo de la pasarela con la vida cotidiana y demostrando que la creatividad no tiene límites.