El Festival de Cine de Cannes dio inicio con una alfombra roja dominada por la elegancia y la moda francesa. Halle Berry sorprendió con un vestido gráfico de Jacquemus, adaptado a las nuevas normas del festival, que prohíben la desnudez y los vestidos con colas excesivas. La actriz confesó haber cambiado su atuendo a último minuto por estas restricciones.

Juliette Binoche, presidenta del jurado, optó por un conjunto de alta costura de Dior, mientras pronunciaba un emotivo discurso sobre la urgencia del cambio climático y el compromiso artístico. Otras figuras como Alba Rohrwacher y Leila Slimani también lucieron creaciones de Chanel y Dior, reafirmando el protagonismo de la moda francesa.

Leonardo DiCaprio, vestido con un esmoquin clásico de CELINE, apareció sorpresivamente para entregar una Palma de Oro honoraria a Robert De Niro, quien aprovechó su discurso para criticar las políticas culturales del presidente Trump. “El arte es una amenaza para los autócratas”, afirmó.

Jeremy Strong se destacó con su estilo monocromático en tonos rosados de Loro Piana, confirmando su fidelidad a la firma italiana. Con una fuerte presencia de moda, activismo y cine, Cannes reafirma su rol como epicentro global del glamour y la conciencia artística.