Nicole Kidman ha revelado que está iniciando una nueva etapa lejos de los focos tradicionales de la industria audiovisual. Durante una charla en la University of San Francisco, la actriz explicó que se está formando como death doula, un rol centrado en acompañar emocional y espiritualmente a personas en el final de su vida, según recoge el San Francisco Chronicle.

Este tipo de figura, cada vez más presente en determinados contextos, no tiene una función médica, sino que ofrece apoyo psicológico, práctico y humano tanto a quienes atraviesan el proceso de morir como a sus familias. La propia Kidman reconoció que la idea puede resultar “extraña”, pero nace de una experiencia profundamente personal.

La actriz explicó que la decisión está directamente vinculada a la muerte de su madre en 2024. Durante ese proceso, sintió que, a pesar del apoyo familiar, existía una necesidad de acompañamiento más neutral y constante. “Deseé que existieran personas que pudieran estar ahí, de forma imparcial, ofreciendo consuelo y cuidado”, compartió durante el encuentro.

Este giro no implica un abandono de su carrera como actriz, sino una ampliación de su enfoque vital. Kidman continúa activa en la industria con proyectos recientes y próximos estrenos, pero esta nueva formación introduce una dimensión más íntima en su trayectoria.

No es la única figura del cine interesada en este ámbito. La directora Chloé Zhao también ha explorado esta formación, motivada por su propia relación con la idea de la muerte y la necesidad de comprenderla desde una perspectiva menos temida.

La decisión de Kidman abre una conversación poco habitual dentro de Hollywood, alejándose del relato habitual de la industria para situar el foco en temas como la vulnerabilidad, el duelo y el acompañamiento emocional.