El juicio contra Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, atraviesa uno de sus episodios más delicados. En el día 14 del proceso judicial —previsto para durar siete semanas— el acusado se quebró emocionalmente en la sala cuando su madre y su padrastro, el príncipe heredero Haakon, fueron mencionados durante la declaración.

El joven de 29 años enfrenta 38 cargos, entre ellos cuatro acusaciones de violación y violencia doméstica hacia una expareja. Høiby niega los cargos más graves, aunque sí ha admitido delitos menores como el transporte de marihuana, la violación de una orden de alejamiento y una infracción de tráfico. En caso de ser condenado por los delitos principales, podría enfrentarse a hasta diez años de prisión.

La tensión aumentó tras el testimonio de su exnovia, la influencer Nora Haukland, quien relató ante el tribunal que su relación entre 2022 y 2023 estuvo marcada por manipulación, violencia y episodios de love bombing. También aseguró haber comunicado la situación a la princesa heredera y al príncipe Haakon una vez finalizada la relación, sugiriendo que el entorno familiar intentó ayudar a Høiby a buscar tratamiento.

Al declarar ante el tribunal, Høiby reaccionó visiblemente afectado por la implicación de sus padres en el caso. Defendió que ambos habían actuado únicamente para apoyarlo y expresó frustración por la manera en que se describía su papel. Durante su intervención, su voz se quebró y el juez permitió una pausa para que pudiera recomponerse.

Tras retomar la declaración, insistió en que la familia real no había hecho nada incorrecto y afirmó que sus padres siempre habían intentado ayudar tanto a él como a su expareja. El momento fue uno de los más tensos del proceso hasta ahora.

El juicio también se ha visto rodeado de nuevas polémicas después de que en la corte se mencionara la posibilidad de que Høiby tenga un hijo cuya existencia no había sido pública. Según declaraciones presentadas durante el proceso, el propio acusado habría hablado de ello en una conversación durante una fiesta en Oslo. Sus abogados, sin embargo, han indicado que desconocen esa información y han pedido cautela con la difusión de rumores.

El Palacio Real noruego no ha realizado comentarios oficiales debido a que el procedimiento judicial sigue en curso. Mientras tanto, el caso continúa generando enorme atención mediática en el país y en Europa, al tratarse de un miembro cercano al entorno de la monarquía.

El tribunal seguirá escuchando testimonios en las próximas semanas, en un proceso que no solo determinará la responsabilidad penal de Marius Borg Høiby, sino que también mantiene bajo escrutinio público a la institución real noruega