Jacob Elordi se metió tanto en el personaje de Heathcliff que acabó hospitalizado antes de completar la primera semana de rodaje. La causa: una ducha de vapor, un mal movimiento y una broma que se volvió realidad.
En una entrevista con Esquire, el actor australiano de 28 años confesó que todo comenzó como una ocurrencia mientras la maquilladora Siân Miller diseñaba las cicatrices en la espalda de su personaje. “Ella bromeó diciendo que debería hacérmelas de verdad, como haría Daniel Day-Lewis”, recordó. “Le dije: ‘Me voy el fin de semana a mutilarme para demostrarte que soy Heathcliff’.”
Esa misma noche, en la casa donde se alojaba, se apoyó accidentalmente sobre una perilla de latón que liberaba vapor en la ducha. “Me apoyé hacia atrás y me quemé la espalda. Me puse a gritar. Fue horrible”, relató. El resultado fue una quemadura de segundo grado que lo obligó a visitar el hospital antes de retomar el rodaje de ‘Cumbres borrascosas’, adaptación dirigida por Emerald Fennell.
La directora recordó el momento con preocupación: “Recibí un mensaje al inicio del rodaje diciendo que estaba en el hospital. Pensé que había tenido un accidente de coche. Y luego me dicen: ‘Se ha quemado en la ducha’.”
Cuando más adelante le preguntó si lo había hecho “en honor a Daniel Day-Lewis”, Elordi bromeó: “Era el propio Daniel Day-Lewis. En la ducha.”
A pesar del incidente, el actor no frenó su implicación con el papel. “Estaba cubierto de suciedad y sarna como Heathcliff. Esta vez decidí limpiarme cada noche antes de volver al set”, añadió, aunque el intento de higiene acabó costándole caro.
Su entrega, aunque accidentada, deja claro que este nuevo Heathcliff no teme a la intensidad física y emocional que exige el clásico de Emily Brontë. Un compromiso que, literalmente, le ha dejado marcas.