Lejos de campañas y alfombras rojas, Hailey Bieber atraviesa una etapa distinta en su vida pública. La modelo y fundadora de Rhode ha decidido hablar abiertamente sobre su maternidad y cómo ha evolucionado su rutina desde la llegada de su hijo Jack Blues, fruto de su relación con Justin Bieber.
Durante su participación en el podcast ‘Therapuss’, la empresaria compartió pequeños momentos cotidianos que muestran una faceta poco vista de la pareja. Según explicó, el niño —de 16 meses— ya empieza a desarrollar personalidad propia y sorprende constantemente a sus padres.
“Habla muchísimo de baloncesto. Dice ‘basketball’ todo el tiempo. Hoy fui a despertarlo de su siesta y lo primero que dijo fue eso. Es increíble, muy gracioso”, relató.
El desarrollo del pequeño también incluye gestos aprendidos desde bebé. Hailey contó que durante meses utilizó lenguaje de señas para comunicarse con él y que recientemente comenzó a pronunciar sus primeras palabras de cortesía. “Ya dice ‘por favor’. Antes solo hacía el gesto, pero ahora lo dice”, explicó.
La actividad física parece ser otra de sus características. Según la modelo, el niño ya camina, corre, patea pelotas y lanza objetos, algo que ha convertido la casa en un espacio de juego constante.
Pero más allá de las anécdotas, la entrevista dejó una reflexión personal sobre la maternidad. Hailey Bieber confesó que siempre quiso ser madre, aunque la experiencia terminó siendo distinta a lo que imaginaba. “Es muy divertido. Cuando sucede no sabes qué esperar, y la verdad es que es mucho mejor de lo que pensaba”.
También reconoció que su mayor sorpresa fue su propia actitud: se considera más tranquila de lo que anticipaba. “Pensé que sería más ansiosa, especialmente siendo primeriza, pero soy mucho más relajada”.
La pareja no descarta ampliar la familia. La empresaria afirmó que le gustaría tener al menos un hijo más en el futuro, aunque sin presión por el momento. “No tengo prisa, pero definitivamente quiero otro. Quizá más, no lo sé todavía. Voy día a día”.
Desde su matrimonio, Hailey y Justin Bieber han mantenido una exposición pública intermitente, alternando proyectos profesionales con una vida privada cada vez más protegida. Este nuevo relato familiar refuerza un cambio en su imagen: menos centrada en el fenómeno pop juvenil y más en la construcción de una vida adulta fuera del foco permanente.
La maternidad, en su caso, no solo supone una etapa personal. También marca una transformación narrativa en la figura pública de una de las parejas más observadas de la cultura pop actual.