La discreción, la lealtad y la visión global han sido siempre sinónimos del sello Giorgio Armani. Hoy, esos mismos valores dan forma al futuro de la firma italiana con el nombramiento oficial de Giuseppe Marsocci como nuevo consejero delegado. El ejecutivo, con más de 23 años dentro del grupo y una sólida trayectoria de 35 en la industria del lujo, se convierte así en el primer sucesor directo del legendario diseñador, fallecido el pasado 4 de septiembre.
Designado también como miembro del consejo de administración, Marsocci fue propuesto por unanimidad por la Fundación Armani, que desde la apertura del testamento ha asumido el control estratégico de la compañía. En palabras del presidente Leo Dell’Orco, el nuevo CEO encarna “la continuidad del modelo empresarial y estético delineado por Giorgio, con sensibilidad, experiencia internacional y un espíritu de equipo que ha estado siempre cerca del fundador”.
Nacido en Turín en 1963, Marsocci ha escalado posiciones desde sus comienzos en ventas y marketing hasta ocupar cargos clave en la sede de Milán, Suiza y Estados Unidos. Fue presidente de Trimil US, la joint venture entre Armani y Zegna, y lideró la región de América entre 2014 y 2019 antes de ser nombrado director general adjunto y director comercial global.
“Agradezco la confianza de la familia Armani y del consejo. El reto es inmenso, pero también una oportunidad para consolidar a la marca como símbolo absoluto del estilo de vida italiano”, declaró Marsocci. “Con un equipo excepcional y el legado de Giorgio, seguiremos construyendo con coherencia, sin perder de vista los valores en un mundo que cambia”.
La decisión de anticipar su nombramiento antes del cierre formal del testamento busca garantizar una transición sin fisuras. La fundación conservará el control con un 30,1% de las acciones incluso en caso de salida a bolsa, y se ha previsto la posible venta de una parte del capital a grupos como LVMH, EssilorLuxottica o L’Oréal, tal como Armani dejó estipulado.
Mientras el mundo de la moda sigue honrando su legado, la visión de Giorgio Armani continúa viva no solo en las pasarelas, sino en la estructura misma de la firma que levantó durante cinco décadas. Ahora, bajo el liderazgo de Marsocci, comienza un nuevo capítulo donde el lujo, la sobriedad y la elegancia mantienen su lugar intacto en la cúspide del Made in Italy.