Convertirse en uno de los rostros más reconocibles del audiovisual español no estaba en sus planes, pero Álvaro Morte lo asumió con agradecimiento y sin perder de vista la esencia del trabajo en equipo. “Mi carrera dio un vuelco total. No solo para mí, también para mis compañeros”, recuerda sobre ‘La Casa de Papel’, la serie que, tras su llegada a Netflix, desató una auténtica marea roja global. “Gracias a que se pudo ver lo que hacíamos, no hemos dejado de trabajar desde entonces. Estoy muy contento de haber formado parte de esa historia”.
El salto internacional fue tan inesperado como fulminante. “Teníamos un grupo de WhatsApp del equipo. La serie se había emitido ya en televisión nacional y pensábamos que todo había acabado. De pronto, empezó a verse en muchos países y nos llegaban vídeos de estadios con gente usando las máscaras de Dalí, o los monos rojos. Entonces Netflix nos dijo que harían una tercera temporada. Todos estábamos eufóricos”.
Desde entonces, su carrera se expandió hacia territorios muy distintos. En ‘The Wheel of Time’, compartió escenas con Rosamund Pike en una superproducción fantástica de escala internacional. “Fue una experiencia maravillosa. El personaje era muy teatral, porque la serie lo pedía, y fue muy divertido trabajar ese tono”. Poco después, llegó su debut en el West End de Londres junto a Lily Collins, en una obra dirigida por Lynette Linton en el Duke of York’s Theatre con ‘Barcelona’. “Estábamos los dos solos en el escenario durante una hora y media. El público londinense es fantástico, porque es diverso: gente de Canadá, Japón, Ecuador venía a vernos. Y trabajar con Lily fue un lujo. Ensayamos intensamente durante un mes y todo fue sinergia. Nunca hubo un conflicto”.
Este 2025 lo encuentra al frente de ‘Dos Tumbas’, una serie cruda firmada por el sello Carmen Mola. “No hice casting. Me llamaron directamente. Al principio, el personaje era sueco y pensé: ‘¿Cómo voy a hacer yo de sueco?’. Al final lo convertimos en Rafael Salazar, un mafioso andaluz. Usé un acento del sur, y me interesaba trabajar desde ese lugar”. La inspiración le vino de su infancia. “Me crié en un pueblo de Córdoba, y allí vi a mucha gente que manejaba su mundo con un fajo de billetes en el bolsillo. Este personaje es así: alguien hecho a sí mismo, desconfiado, que construyó su imperio sin depender de nadie”. El punto de inflexión llega con una pérdida. “Cuando su hija adolescente desaparece, empieza un viaje marcado por el dolor, el luto, la ira, la venganza… Me pareció muy interesante explorarlo desde ese lugar”.
No cree en trabajar con expectativas. “Prefiero pensar que hago mi trabajo con honestidad y luego que el público decida. Hay algo mágico que no depende de nosotros. Y si a la gente le gusta, genial. Pero no pienso en eso mientras ruedo”. Para él, la clave está en invitar a la reflexión. “La serie no da respuestas, plantea preguntas. ¿Qué harías tú si estuvieras en una situación así? La venganza es un mal camino, eso está claro. Pero… ¿serías capaz de hacer algo parecido?”
Álvaro Morte
“Hay algo mágico que no depende de nosotros. Prefiero trabajar con honestidad y que el público decida”
Ese nivel de profundidad también lo exige su próximo proyecto, ‘Anatomía de un instante’, donde encarna al ex presidente español, Adolfo Suárez. “Siento una enorme responsabilidad. Es un personaje que consolidó la democracia en un momento muy turbulento. No intenté imitarlo, sino captar su esencia, su energía”. Bajo la dirección de Alberto Rodríguez y acompañado por actores como Eduard Fernández o Manolo Solo, el reto fue también emocional. “Adolfo Suárez lleva muchos años fuera del foco público. Cada uno tiene una imagen distinta de él. Es imposible contentar a todo el mundo. Hago lo mejor que puedo”, dice con naturalidad.
También regresará, aunque fugazmente, a uno de sus personajes más emblemáticos: El Profesor en la segunda temporada de ‘Berlín’. “Fue un detalle en el último capítulo. Coincidí con varios compañeros con los que rodé hace años. Me preguntaban si había repasado la serie para volver al personaje, y les dije que no. Lo tengo tan interiorizado que no me hace falta”. Al estar ambientada antes de ‘La Casa de Papel’, el personaje muestra otra faceta. “En ese momento es más nerd, menos seguro de sí mismo. Luego va evolucionando, y eso es divertido de explorar”.
¿Y su relación con la moda? Se ríe. “¿Yo, icono de moda? Para nada”. Aunque admite que cada vez se lo pasa mejor con los estilismos. “Me gusta arriesgar un poco más, sobre todo en sesiones de fotos. He participado en algunos desfiles, pero nada profesional. No me veo explorando ese mundo tan intensamente como la actuación”, concluye, entre risas y sin pretensiones.