El auge de las narrativas nacionalistas a nivel global, incluido el caso de China, está afectando a las marcas de lujo, según advierten los analistas de Bernstein. En un reciente informe, los expertos Luca Solca y Maria Meita destacaron que las políticas proteccionistas en EE.UU. están debilitando las perspectivas de crecimiento para las marcas globales. Solca señaló que “las recientes decisiones políticas en EE.UU. están reduciendo las esperanzas de que el entorno de la demanda cíclica haya mejorado”.
Uno de los puntos más críticos son los aranceles aduaneros. Solca explicó que “si los aranceles se mantienen entre el 20 y el 25 por ciento, podrían dificultar la recuperación económica en China y debilitar la demanda de los consumidores estadounidenses”. Este escenario empeoraría si se aplicaran tasas más altas, como las que Trump propuso para los licores, con un incremento del 200%.
Sin embargo, algunos analistas siguen siendo optimistas. Según el informe de Compagnie Financière Richemont, el lujo podría mantener su fortaleza incluso con un debilitamiento en China. En este contexto, Bernstein subraya que LVMH está bien posicionado gracias a sus iniciativas como “revitalizar a Dior” y fortalecer su división de vinos y licores. Sin duda, la situación es compleja, pero las marcas deberán adaptarse a este nuevo panorama geopolítico.