David Beckham ha reaparecido en público por primera vez después de que su hijo mayor, Brooklyn Beckham, publicara un extenso comunicado que volvió a alimentar los rumores de un distanciamiento dentro de la familia. El exfutbolista fue fotografiado este martes en el 56º Foro Económico Mundial, celebrado en Davos, Suiza, apenas un día después de que las palabras de Brooklyn se hicieran virales.
Durante su paso por el evento, varias cámaras siguieron a Beckham mientras avanzaba entre asistentes y periodistas. En ese momento, un reportero le lanzó una pregunta directa sobre la situación familiar, cuestionando si le decepcionaba que asuntos privados se estuvieran ventilando públicamente. La escena, captada por Sky News, terminó sin respuesta: Beckham ignoró la pregunta y continuó su camino sin hacer declaraciones.
Horas más tarde, el exjugador sí tomó la palabra en un contexto distinto, aunque evitó referirse de manera explícita al conflicto. En una entrevista concedida al programa ‘Squawk Box’ de CNBC, Beckham habló sobre el impacto de las redes sociales y su papel en la vida de los jóvenes, incluyendo la de sus propios hijos.
El británico subrayó el poder de las plataformas digitales, tanto en su vertiente positiva como en la negativa, y advirtió sobre los riesgos del acceso temprano a determinados contenidos. Al mismo tiempo, defendió la importancia de educar y acompañar a los hijos en su uso, en lugar de imponer una prohibición absoluta.
Desde su experiencia como padre, Beckham explicó que cometer errores forma parte del crecimiento y que los jóvenes deben tener margen para equivocarse y aprender. Una visión que, según él, ha intentado aplicar en su propia familia, incluso bajo el constante escrutinio mediático.
Durante la conversación, Beckham también recordó su implicación con UNICEF y cómo ha utilizado su visibilidad para concienciar sobre problemáticas que afectan a la infancia a nivel global, un compromiso que asegura haber trasladado al ámbito personal.
Aunque el exfutbolista evitó pronunciarse directamente sobre el comunicado de Brooklyn o sobre la supuesta disputa familiar, sus declaraciones dejaron entrever una postura reflexiva y prudente. Por ahora, el silencio sobre el conflicto sigue intacto, mientras la atención mediática continúa centrada en una de las familias más observadas del panorama internacional.