Daisy Edgar-Jones da un paso decisivo en su carrera y entra oficialmente en el mundo de la belleza como nueva embajadora global de Estée Lauder. La firma estadounidense ha anunciado su incorporación como uno de los rostros clave de la marca, un movimiento estratégico que refuerza su apuesta por figuras culturales con proyección internacional y una narrativa contemporánea basada en la autenticidad.
La actriz, reconocida por su trabajo en la serie Normal People y por protagonizar el éxito de taquilla ‘Twisters’, se convierte así en imagen de las líneas de skincare, maquillaje y fragancias de la casa. Su primera campaña para Estée Lauder verá la luz el próximo mes y marcará su primer vínculo oficial con la industria beauty en calidad de embajadora.
La elección de Edgar-Jones responde a una afinidad clara entre su perfil público y los valores históricos de la marca. Estée Lauder ha construido su legado alrededor de conceptos como la confianza, la individualidad femenina y una elegancia que trasciende tendencias pasajeras. En ese contexto, la actriz representa una feminidad moderna, sensible y segura, alejada del artificio y profundamente conectada con la emoción.
“Como actriz, me encanta cómo el maquillaje puede contar una historia sobre quiénes somos”, ha declarado Edgar-Jones en el comunicado oficial. “Siempre he admirado cómo Estée Lauder celebra la confianza y la individualidad en las mujeres. El legado, la elegancia y la fortaleza de la marca son profundamente inspiradores”. Para la intérprete, formar parte de la firma supone algo más que una colaboración profesional: “Se siente surrealista ser parte de la familia Estée Lauder, porque realmente se siente como una familia”.
Con este nombramiento, Estée Lauder continúa reforzando su posicionamiento cultural al vincularse con talentos que conectan con nuevas generaciones sin perder su herencia. Para Daisy Edgar-Jones, el acuerdo representa una expansión natural de su influencia, consolidándola no solo como uno de los rostros más relevantes del panorama audiovisual actual, sino también como una nueva referencia dentro del imaginario global de la belleza contemporánea.