Chanel eligió el legendario hotel Villa d’Este, a orillas del Lago de Como, como escenario de ensueño para presentar su colección crucero 2026, fusionando moda, cine y elegancia clásica en un entorno cargado de historia. La casa francesa rindió homenaje al director Luchino Visconti, vecino ilustre del lugar, y a la icónica Romy Schneider, evocando la atmósfera cinematográfica de Boccaccio ’70 con una propuesta que rezuma sofisticación.
Bruno Pavlovsky, presidente de moda de Chanel, destacó cómo Villa d’Este conecta el universo de la maison con el séptimo arte. Sofia Coppola celebró el desfile con un cortometraje ambientado en el hotel, realzando la narrativa. La colección, aún en transición creativa bajo la reciente incorporación de Matthieu Blazy, conjuga siluetas fluidas, tejidos lujosos y detalles artesanales inspirados en los jardines floridos de la villa.
Keira Knightley brilló en la pasarela luciendo un vestido blanco de seda, mientras Chanel seducía también a las nuevas generaciones con minifaldas de tweed en tonos lavanda y trajes de damasco dorado con aires disco.
El desfile coincidió con la reciente inversión de Chanel en la histórica firma de seda Mantero, reforzando su compromiso con la artesanía italiana. Para Pavlovsky, la clave está en equilibrar tradición e innovación: “Invertir hoy garantiza liderar mañana”.