Taylor Swift vuelve a escribir su nombre en la historia de la música. La artista ha conseguido su 14º número uno en el Billboard Hot 100, gracias a “Opalite”, segundo sencillo de su álbum ‘The Life of a Showgirl’. Con este logro, la cantante empata con Rihanna como la tercera artista con más números uno en la lista estadounidense, solo por detrás de The Beatles (20) y Mariah Carey (19).
Más allá de la cifra, el momento tiene un significado especial. Swift ha destacado que es la primera vez en casi doce años que dos canciones de un mismo álbum alcanzan el primer puesto del Hot 100. La última vez ocurrió con ‘1989’ en 2014, cuando temas como “Shake It Off”, “Blank Space” y “Bad Blood” dominaron las listas.
El ascenso de “Opalite” confirma la solidez comercial de su nueva etapa artística. El sencillo, acompañado por un videoclip de gran carga estética, ha generado millones de reproducciones en plataformas digitales y una intensa conversación en redes sociales. La cantante compartió imágenes inéditas del rodaje para agradecer el apoyo de sus seguidores, subrayando que este logro pertenece también a su comunidad global de fans.
Con este nuevo número uno, Taylor Swift suma una lista impresionante de éxitos que incluye títulos como “Anti-Hero”, “Cruel Summer”, “Willow”, “Cardigan”, “Look What You Made Me Do” y “We Are Never Ever Getting Back Together”, entre otros. Algunos de estos sencillos permanecieron varias semanas en la cima, consolidando su impacto sostenido en la industria.
El récord no solo refuerza su posición comercial, sino también su relevancia cultural. En una era dominada por el streaming y la inmediatez digital, mantener la capacidad de debutar y regresar al número uno demuestra una conexión constante con distintas generaciones de oyentes.
A sus 36 años, Taylor Swift continúa ampliando un legado que combina éxito crítico, cifras históricas y una narrativa artística en evolución permanente. Doce años después de su anterior doble número uno con un mismo álbum, la artista demuestra que su reinado no fue circunstancial. Fue el inicio de una trayectoria que sigue marcando el ritmo del pop contemporáneo.