El calendario de Ryan Gosling acaba de provocar uno de los movimientos más inesperados en Hollywood. El actor ha salido oficialmente del próximo proyecto de los directores Daniel Kwan y Daniel Scheinert, conocidos como los Daniels, dejando a la producción sin su protagonista a pocas semanas de arrancar.

La película, respaldada por Universal Pictures, sigue siendo un misterio absoluto en cuanto a su trama, pero ya estaba posicionada como uno de los grandes eventos cinematográficos de los próximos años. Sin embargo, la salida de Gosling —según fuentes de la industria— no responde a diferencias creativas, sino a una agenda simplemente imposible de encajar.

El actor atraviesa uno de los momentos más exigentes de su carrera. Tras el éxito de Project Hail Mary, que superó expectativas en taquilla, Gosling se enfrenta ahora a una intensa campaña promocional, sumada al compromiso con Star Wars: Starfighter, dirigida por Shawn Levy, cuyo estreno está previsto para mayo de 2027. Un calendario que, en términos prácticos, ha dejado sin margen su participación en el nuevo filme.

El proyecto de los Daniels llega tras el fenómeno global de Everything Everywhere All at Once, una obra que redefinió el cine contemporáneo y arrasó en los premios, incluyendo el Oscar a Mejor Película. Con ese precedente, la expectación en torno a su siguiente trabajo es máxima, lo que hace que la salida de su protagonista cobre aún más relevancia.

A nivel estratégico, el impacto ya es visible: Universal ha decidido retrasar el estreno del filme del 12 de junio de 2027 al 19 de noviembre de 2027, una fecha más sólida para reposicionar el proyecto y encontrar un nuevo rostro protagonista a la altura. Lejos de debilitar la producción, este giro abre una nueva incógnita en la industria: quién será el actor capaz de ocupar el lugar de Gosling en una de las apuestas más ambiciosas del cine reciente.