Meryl Streep ha vuelto a demostrar por qué es una de las figuras más respetadas de Hollywood, no solo por su talento, sino también por su honestidad. En una reciente entrevista, la actriz ha recordado un episodio poco conocido durante el rodaje de la icónica película ‘La muerte os sienta tan bien’, donde compartió protagonismo con Goldie Hawn. Un relato que pone sobre la mesa una realidad habitual en la industria: incluso entre grandes estrellas, las diferencias personales pueden generar fricciones.

Durante la conversación, Meryl Streep explicó que uno de los puntos de tensión fue la puntualidad. “Yo siempre llego a tiempo, soy muy estricta con eso”, confesó, dejando entrever su disciplina en el trabajo. En contraste, Goldie Hawn tenía una forma más relajada de afrontar los horarios, algo que, aunque pueda parecer menor, terminó generando ciertos momentos de incomodidad en el set. La actriz lo relató con humor, reconociendo que su carácter meticuloso chocaba con la espontaneidad de su compañera.

Sin embargo, lejos de alimentar cualquier conflicto, Streep dejó claro que estas diferencias nunca eclipsaron el cariño que siente por Hawn. De hecho, describió a su compañera como una persona “adorable”, recordando anécdotas que reflejan su personalidad despreocupada, como su costumbre de llegar conduciendo su propio coche descapotable, entre risas y disculpas improvisadas. Ese contraste entre ambas personalidades, lejos de ser un problema insalvable, acabó formando parte del ambiente creativo de la película.

El rodaje de ‘La muerte os sienta tan bien’, dirigida por Robert Zemeckis, se ha convertido con el tiempo en un referente del cine de los años 90. La película, que también contó con Bruce Willis en el reparto, exploraba con ironía temas como la obsesión por la juventud, la belleza y el hedonismo, adelantándose a debates que hoy siguen plenamente vigentes. En ese contexto, la química entre sus protagonistas resultó clave para construir una historia que, décadas después, sigue siendo considerada de culto.

Streep también aprovechó para recordar el ambiente distendido que se vivía durante el rodaje, destacando que, pese a los pequeños desencuentros, el equipo disfrutó enormemente del proceso. “Nos reímos muchísimo”, aseguró, subrayando la capacidad de Goldie Hawn para contagiar su energía y su particular sentido del humor. Esa ligereza fue, en gran medida, uno de los elementos que permitió equilibrar las diferencias y convertir la experiencia en algo memorable.

Sobre Bruce Willis, la actriz no escatimó en elogios, destacando su profesionalidad y su disposición a involucrarse en cada escena. A pesar de la reputación que en ocasiones le acompañaba, Streep lo definió como un auténtico caballero, comprometido con su trabajo y capaz de aportar frescura al rodaje.

Meryl Streep ha dejado claro que mantiene una relación cercana con Goldie Hawn, a quien considera una amiga. Con el paso del tiempo, ambas han sabido mirar atrás con humor, reconociendo que aquella experiencia, con sus luces y sombras, contribuyó a dar forma a una película que sigue fascinando al público.