Justin Bieber vuelve a estar en el radar mediático. El artista canadiense fue visto esta semana disfrutando desde la primera fila de un partido de los Los Angeles Lakers en el Crypto.com Arena, una aparición pública que llega pocas semanas antes de su regreso a los escenarios como cabeza de cartel del Coachella Valley Music & Arts Festival 2026.
El cantante asistió al encuentro del 24 de febrero contra los Orlando Magic, donde fue fotografiado sonriendo y relajado durante toda la velada. Para la ocasión eligió un look casual con sudadera verde con lunares blancos, pantalones de cuero negro, zapatillas blancas y gafas de sol. Durante el partido incluso fue captado saludando a LeBron James, confirmando su conocida cercanía con el entorno de la NBA.
El resultado del encuentro —victoria de Orlando por 110-109— quedó casi en segundo plano ante la expectación generada por su presencia. Bieber no aparecía con tanta visibilidad pública desde sus últimas actuaciones importantes, por lo que la asistencia fue interpretada por los fans como un anticipo de su vuelta a la actividad.
Y no es casual. El músico encabezará el cartel de Coachella 2026 en dos fechas, el 11 y el 18 de abril en Indio, California, uno de los escenarios más relevantes de la industria musical global. La actuación marcará un nuevo capítulo tras el lanzamiento de su álbum Swag en julio de 2025 y su posterior continuación publicada en septiembre del mismo año.
A comienzos de mes ya había dado señales de su regreso durante los Grammy 2026, donde interpretó el tema Yukon en una actuación comentada por su estética minimalista: apareció únicamente con boxers de satén y calcetines, mostrando su tatuado torso. En la ceremonia fue además nominado en cuatro categorías, incluyendo Álbum del Año y Mejor Interpretación Pop.
Mientras prepara sus próximos conciertos, su vida personal también sigue captando atención. En una entrevista reciente, Hailey Bieber reveló detalles sobre su hijo Jack Blues, de 16 meses, contando que el niño repite constantemente la palabra “basketball”, una curiosa coincidencia con la afición deportiva del cantante.
Entre música, deporte y familia, Bieber parece atravesar una etapa de mayor calma pública. Su presencia en el estadio no fue solo una salida social: funcionó como una señal. A pocas semanas de Coachella, el artista vuelve a mostrarse cómodo ante las cámaras.
Todo apunta a que 2026 podría convertirse en su año de regreso definitivo.