Cada vez que la franquicia James Bond busca protagonista, Hollywood entra en modo especulación. Y ahora el nombre que domina las conversaciones es Jacob Elordi. El actor australiano, convertido en una de las figuras jóvenes más solicitadas de la industria, vuelve a aparecer entre los candidatos para interpretar al espía británico.
El rumor se viralizó después de que una publicación de cultura pop difundiera un supuesto correo de un fan —no verificado— insinuando que el intérprete podría haber sido elegido. Bastó para que su nombre se convirtiera en tendencia y las redes se llenaran de reacciones.
No es la primera vez que sucede. Desde su salto a la fama, el protagonista de ‘Euphoria’ y ‘Saltburn’ aparece regularmente en los fan castings de 007. Sin embargo, las declaraciones del propio actor han sido escasas.
En 2023, cuando fue consultado directamente sobre la posibilidad, respondió con cautela: “Es bonito… me gusta que la gente quiera ponerme en sus películas. Eso me hace muy feliz”. No confirmó ni negó nada, pero tampoco cerró la puerta.
La conversación tiene fundamento industrial. Informes previos situaban a Jacob Elordi, Tom Holland y Harris Dickinson dentro de la lista de interés de los estudios responsables de la saga. Posteriormente, otro reporte indicaba que el director Denis Villeneuve estaría buscando una cara nueva para relanzar la franquicia tras la salida de Daniel Craig.
El contexto es importante: el próximo Bond marcará una nueva era. Después de cerrar el arco narrativo del personaje, la saga necesita redefinir su identidad, y eso implica elegir a un actor capaz de atraer nuevas audiencias sin perder el legado clásico.
Elordi encaja en ese perfil. Tiene presencia internacional, éxito entre el público joven y experiencia en producciones de alto perfil. Pero también representa algo distinto: un Bond generacional, menos vinculado al arquetipo tradicional británico y más global.
Por ahora, no hay confirmación oficial. La franquicia mantiene el hermetismo habitual, y los estudios saben que el anuncio del nuevo 007 es, por sí mismo, un acontecimiento mediático.
Mientras tanto, la reacción del actor sigue siendo la misma: prudente, agradecida y ambigua. Quizá porque en Hollywood hay un papel que no se anuncia hasta el último momento.
Y si algo ha demostrado la historia de James Bond, es que el próximo agente secreto siempre aparece cuando menos se espera.