A$AP Rocky ha abordado por fin las especulaciones de largo recorrido en torno a su relación con Drake, ofreciendo una visión directa y sin filtros que atraviesa años de teorías de fans y debate en redes. En una entrevista reciente, el artista dejó claro que, aunque la situación suele presentarse como un enfrentamiento de alto perfil, la realidad es mucho menos dramática y bastante más personal.
Rocky descartó la idea de un beef de rap orquestado con fines promocionales, comparando muchas rivalidades del hip-hop con una puesta en escena más que con un conflicto real. Aun así, no suavizó su postura: explicó que, sencillamente, ya no existe relación entre ambos. Lo que fue una amistad se fue diluyendo con el tiempo, marcada por circunstancias personales, madurez y prioridades cambiantes.
Según Rocky, una parte significativa de esa distancia tiene que ver con dinámicas sentimentales del pasado relacionadas con Rihanna, con quien hoy comparte una familia. Sin reavivar narrativas antiguas, dejó claro que quedarse anclado en relaciones pasadas no encaja con el momento vital en el que se encuentra. Para él, crecer implica avanzar, no volver a tensiones antiguas en busca de atención o validación.
La conversación derivó inevitablemente hacia letras de su último álbum, que algunos oyentes interpretaron como ataques directos. Rocky rechazó esa lectura y explicó que su música habla en términos amplios, no dirigida a una sola persona. Cualquier identificación, sugirió, nace de las interpretaciones que el público proyecta sobre las canciones.
De sus palabras no se desprende un deseo de escalar el conflicto, sino una negativa a entrar en ese juego. Enmarcó la situación como un síntoma de un problema mayor dentro de la cultura de la fama: la expectativa de que el éxito deba ir acompañado de rivalidad. En su opinión, hay espacio para todos: suficiente visibilidad, éxito y reconocimiento sin necesidad de hostilidad.
Al abordar los rumores de forma directa, A$AP Rocky cierra un capítulo que se había sostenido más en la especulación que en los hechos. El mensaje es claro: sea cual sea el pasado, el presente está definido por el foco, la familia y la independencia creativa, no por enfrentamientos que ya no tienen un peso real.