Mientras Londres sigue inmerso en las pasarelas de otoño-invierno 2026, el foco se trasladó al Royal Festival Hall. Los BAFTA confirmaron una vez más que la verdadera competición paralela no ocurre solo en la categoría de premios, sino también sobre la alfombra roja.
Entre las apariciones más comentadas destacó Emma Stone, que apostó por un diseño estructurado de Louis Vuitton, sofisticado y minimalista, en línea con la elegancia depurada que ha marcado su etapa reciente. En contraste, Timothée Chalamet reafirmó su posición como referente masculino de estilo con un look de Givenchy diseñado por Sarah Burton, combinando sastrería clásica y actitud contemporánea.
Otro de los protagonistas fue Regé-Jean Page, impecable con traje de Hugo Boss, demostrando que la sobriedad bien ejecutada sigue siendo una de las apuestas más efectivas. La sorpresa generacional la aportó Sadie Sink, cuya presencia confirmó el creciente peso de la nueva hornada de estrellas dentro del circuito de alfombras rojas internacionales.
Aimee Lou Wood
Archie Madekwe por Dior
Emma Stone por Louis Vuitton
Gillian Anderson
Gracie Abrams y Paul Mescal por Prada
Regé-Jean Page por Hugo Boss
Sadie Sink
Teyana Taylor por Burberry
Tilda Swinton
Timothée Chalamet por Givenchy
La noche también reunió a nombres como Monica Bellucci, Kate Hudson, Glenn Close, Patrick Dempsey, Jacob Elordi, Jessie Buckley o Gillian Anderson, además de la poderosa presencia escénica de Teyana Taylor, vestida por Burberry. La dupla formada por Paul Mescal y Gracie Abrams con Prada aportó una estética más juvenil, mientras Archie Madekwe lució un conjunto de Dior y Aimee Lou Wood y Tilda Swinton apostaron por la personalidad por encima de las tendencias.
Como suele ocurrir en los BAFTA, la moda no acompañó al cine: compitió con él. Y, por momentos, incluso lo eclipsó.