La maison romana Bvlgari ha anunciado el nombramiento del actor y artista Kento Nakajima como su nuevo embajador. El anuncio, realizado el pasado 9 de enero, sitúa al creador japonés como una nueva figura clave dentro de la familia global de la casa, consolidando una relación que se ha ido estrechando a lo largo de los últimos años.

En su comunicación oficial, Bvlgari definió a Kento Nakajima como “una joya llamada Kento Nakajima”, una declaración que subraya tanto su carisma artístico como su afinidad con los valores de la firma. Cantante en solitario y actor, Nakajima ha construido una carrera marcada por la intensidad escénica, la disciplina creativa y una visión clara de su identidad, cualidades que la Maison considera esenciales dentro de su universo.

La relación entre el artista y Bvlgari no es reciente. El propio Nakajima ha explicado que lleva más de una década usando joyas de la casa, especialmente el anillo Save the Children, una pieza que ha acompañado su trayectoria personal y profesional. “Ha sido una joya muy especial, capaz de sacar a relucir mi propio encanto tanto sobre el escenario como fuera de él”, expresó el artista.

Su conexión con la firma se profundizó aún más durante su estancia en Roma, donde residió por un tiempo mientras rodaba la serie internacional ‘Concordia’. “Recuerdo caminar por la ciudad memorizando el guion y detenerme frente a la boutique de Bvlgari en Via Condotti, irradiando una presencia abrumadora”, compartió Nakajima, evocando una imagen que conecta directamente con el ADN histórico de la Maison.

Con este nombramiento, Kento Nakajima asume el rol de transmitir el universo estético y los valores de Bvlgari no solo en Japón, sino también a nivel internacional. “Como embajador, espero comunicar el atractivo de Bvlgari al mundo a través de mi propia forma de expresión y hacer que los ojos de muchas personas brillen como joyas”, afirmó.

La incorporación de Kento Nakajima refuerza la estrategia de Bvlgari de dialogar con nuevas generaciones desde la autenticidad, el arte y la emoción. Más que un rostro, el artista se convierte en un narrador contemporáneo del lujo, capaz de traducir la herencia romana de la Maison a un lenguaje global, sensible y actual.