La era del revival continúa, pero con una narrativa mucho más afilada. Miss Sixty presenta su campaña Spring/Summer 2026 con Bella Hadid como protagonista absoluta, reimaginada como una María Antonieta moderna, no desde la decadencia, sino desde el poder, la provocación y la rebeldía estética. La campaña, fotografiada por Gabriel Moses, confirma el momento de expansión creativa que atraviesa la firma tras su regreso al primer plano de la moda internacional.
Lejos de una lectura histórica literal, la figura de María Antonieta se resignifica como icono de influencia femenina y desafío al orden establecido. En este contexto, Bella Hadid encarna a una reina del presente: segura, disruptiva y consciente de su imagen como herramienta de poder cultural. La campaña no busca romanticismo nostálgico, sino tensión entre lo clásico y lo contemporáneo.
La colección SS26 de Miss Sixty se articula en torno al denim como eje central. Vaqueros de tiro bajo, acabados desgastados y construcciones deliberadamente imperfectas se combinan con detalles románticos como lazos, cintas y cuero rosa, creando un contraste directo entre feminidad y actitud grunge. El resultado es una estética que juega con la sensualidad sin pulirla, abrazando una elegancia desobediente pensada para la nueva it-girl global.
El universo visual de la campaña se amplía con referencias al cuento ‘La princesa y el guisante’, situando a Hadid entre capas de colchones en lo que la marca define como un “paisaje rococó en ruinas”. Esta escenografía refuerza el discurso de exceso, fragilidad y poder simbólico, elementos que dialogan tanto con la figura histórica como con la iconografía contemporánea de la moda.
Con esta propuesta, Miss Sixty consolida su reposicionamiento para 2026: una marca que mira a su herencia Y2K sin caer en la repetición, apostando por una narrativa visual fuerte, femenina y desafiante. Bella Hadid, una vez más, actúa como catalizadora cultural, demostrando por qué sigue siendo uno de los rostros más influyentes de la moda actual. La campaña no solo presenta una colección, sino una actitud: romántica, lúdica y peligrosamente segura de sí misma.