Bella Hadid regresó triunfalmente al Festival de Cine de Cannes 2025, convirtiéndose en una de las figuras más comentadas de la alfombra roja. La modelo de 28 años acaparó todas las miradas durante la ceremonia de apertura y la proyección de Partir Un Jour, luciendo un espectacular vestido negro a medida de Saint Laurent.

El diseño, ceñido al cuerpo, destacaba por sus sensuales aberturas laterales, una espalda asimétrica y una pronunciada abertura en la pierna. Con esta elección, Hadid desafió con sutileza el nuevo código de vestimenta del festival, que limita transparencias y siluetas excesivas, apostando por un minimalismo provocador y elegante.

Complementó su look con pendientes de esmeralda de Chopard y un anillo de diamante en forma de corazón, mientras que sus tacones con pedrería aportaron el brillo justo. Su nueva melena rubio miel, peinada en ondas suaves, contrastó perfectamente con el tono oscuro del vestido.

Con maquillaje natural, ojos ahumados y labios nude, Bella reafirmó su estatus como ícono de estilo. Su aparición en Cannes fue una declaración de autenticidad dentro de un entorno de normas estrictas. Una verdadera lección de cómo destacar con clase y carácter.