Febrero abre tu temporada con una pregunta directa: ¿qué versión de ti está lista para salir a la luz? Mientras tanto, conviene tener presente el primer Mercurio retrógrado de 2026 —te lo explicamos en nuestro artículo— porque a final de mes tocará revisar decisiones económicas y acuerdos de valor personal. Lo que hoy se siente clarísimo, más adelante pedirá ajuste fino.

El 1 de febrero, la Luna llena en Leo iluminó tu casa siete: vínculos, compromisos y pactos. Una relación importante quedó bajo lupa. Puede haberse reforzado un “sí” con más consciencia, o haberse revelado que el equilibrio necesitaba resetearse. Esta lunación no busca dramatismo: busca verdad y reciprocidad.

El 3 de febrero, Urano (tu regente moderno) volvió a avanzar directo en Tauro, activando tu casa cuatro. Si en los últimos meses hubo ruido en el hogar, decisiones en pausa o una sensación de inestabilidad emocional, este giro empieza a ordenar el terreno. Entre febrero y abril podrían aparecer opciones inesperadas: mudanza, reformas, una nueva dinámica de convivencia o una conversación familiar que cambia la estructura desde la raíz.

Hasta el 10 de febrero, Venus en Acuario amplifica tu magnetismo. Es un momento potente para posicionarte, compartir tus ideas y reforzar marca personal, imagen o narrativa. También suma encanto en lo afectivo: atraes con autenticidad, sin necesidad de actuar. Este mismo periodo puede impulsar propuestas, alianzas y oportunidades por simple visibilidad.

El 13 de febrero, Saturno entra en Aries y comienza un ciclo de dos años en tu casa tres: comunicación, estudios, entorno cercano y estrategia mental. Aquí se vuelve serio lo que dices, lo que enseñas y lo que construyes con tus palabras. Si hay un libro, un pódcast, un curso o una línea editorial que te ronda desde hace tiempo, este tránsito pide método. Menos dispersión, más legado.

El 17 de febrero llega el corazón del mes: el eclipse solar en Acuario. Es un reinicio raro y poderoso, el primero en tu signo desde 2018. Puede aparecer una oportunidad que te coloque en el centro del escenario, o un cambio interno que te haga decir “hasta aquí” con aquello que te limita. Esta energía no se negocia: te empuja a elegir libertad, dirección y verdad personal.

El 18 de febrero, el Sol entra en Piscis y activa tu casa dos: dinero, autoestima y valores. Tras el subidón de exposición, toca aterrizar: ordenar cifras, hábitos y prioridades. Es un tránsito ideal para alinear gasto con significado, y para convertir tu talento en algo sostenible.

El 20 de febrero, la conjunción histórica Saturno-Neptuno en Aries marca un “gran reset” en tu forma de conectar con el mundo cercano: la comunidad, la voz, la causa. Neptuno aporta visión; Saturno, estructura. Lo que te inspira deja de ser una idea bonita y empieza a convertirse en plan. Es un día de claridad extraña: como si la intuición y la estrategia se dieran la mano.

El 26 de febrero empieza Mercurio retrógrado en Piscis en tu casa dos. Aquí conviene extremar el cuidado con pagos, presupuestos, compras grandes y promesas económicas. Puede haber retrasos, confusiones o cambios de condiciones. A la vez, es un periodo perfecto para renegociar, revisar suscripciones, rearmar un plan de ahorro o reactivar una idea que pueda convertirse en ingreso. También puede hacerte replantear cuánto vale tu tiempo… y actuar en consecuencia.

En lo afectivo, febrero empieza con intensidad y presencia, y se vuelve más realista después del 10. Con Venus en Piscis (desde el 10), el amor baja a tierra: atraen más los gestos concretos, la fiabilidad y la sensación de cuidado. Menos fuegos artificiales, más coherencia. Y sí: eso también puede ser profundamente seductor.

Acuario, este mes no se trata solo de “reinventarte”. Se trata de que tu rareza deje de ser defensa y se convierta en dirección. Lo que nace ahora no busca aprobación: busca futuro.

Días clave

Amor: 24, 1

Dinero: 9, 18

Suerte: 5, 17

Alerta: 27, 3, 13