La última campaña de American Eagle, protagonizada por la actriz Sydney Sweeney, ha desatado una tormenta de críticas, titulares y debates virales en redes sociales. Titulada ‘Sydney Sweeney Has Great Jeans’, la acción publicitaria utiliza un juego de palabras entre jeans (vaqueros) y genes (herencia genética), que no ha sido bien recibido por todos los sectores del público. El vídeo, en el que la actriz de White Lotus y Euphoria dice “Mis jeans son azules” tras hablar de herencia genética, fue percibido por algunos como una alusión problemática a ideas asociadas al eugenismo.

Frente al aluvión de comentarios en redes y análisis en medios, American Eagle se ha pronunciado oficialmente en su cuenta de Instagram: “’Sydney Sweeney Has Great Jeans’ trata, y siempre trató, sobre los jeans. Sus jeans. Su historia. Seguiremos celebrando cómo cada persona lleva sus AE jeans con confianza, a su manera”. La publicación superó los 36.000 ‘me gusta’ y acumuló miles de comentarios en apenas horas, evidenciando la división de opiniones.

Desde el punto de vista académico, el profesor David Loranger calificó la respuesta de la marca como “contraria a todo lo que se enseña sobre gestión de crisis en branding”. Según él, ignorar la reacción del mercado y redoblar el mensaje puede resultar “arrogante” y desconectado del consumidor joven, especialmente de la Generación Z, uno de los targets clave de la marca. “Esto podría convertirse en un caso de estudio de lo que no hay que hacer”, advirtió.

Por otro lado, Jennifer Sey, ex presidenta de Levi’s y actual CEO de XX-XY Athletics, sostiene una postura contraria: “Es solo un juego de palabras. Sydney está en el pico de su carrera y tiene sentido del humor. No todo debe convertirse en un debate sobre opresión”. Para ella, American Eagle no debería ceder ante lo que considera una reacción desproporcionada en redes.

Otros expertos, como Scott Woodward (Sew Branded), creen que aunque el concepto era visualmente atractivo, “el momento cultural actual hace que ese tipo de mensaje no resuene bien”. Advierte que no reconocer cómo se sintió parte de la audiencia podría agravar el problema.

Mientras tanto, la actriz no se ha pronunciado directamente sobre la polémica. Su última publicación en Instagram, con 25 millones de seguidores, fue un clip del anuncio acompañado del texto: “I have great jeans… now you can too”. Aunque algunos fans lo celebraron como una muestra de humor y empoderamiento, otros lo interpretaron como insensible.

El lanzamiento de la campaña el pasado 23 de julio elevó el valor de mercado de American Eagle Outfitters en 400 millones de dólares, lo que demuestra el poder de convocatoria de Sweeney como embajadora. Sin embargo, el caso plantea una pregunta más profunda: ¿hasta qué punto una marca debe mantenerse firme en su mensaje si la interpretación social gira en su contra?