En un giro inesperado, Adidas ha decidido retirar a la supermodelo Bella Hadid, conocida por su ascendencia palestina, de su reciente campaña publicitaria. La campaña, que promocionaba las zapatillas retro SL72, fue lanzada para celebrar el legado de los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972. Sin embargo, su asociación con Hadid provocó críticas por parte de Israel, que recordó la masacre de once atletas israelíes por parte de atacantes palestinos durante esos juegos.
La decisión de Adidas surge después de que figuras públicas y el gobierno israelí acusaran a Hadid de ser hostil hacia Israel, mencionando sus conocidas posturas en apoyo a Palestina. La modelo ha utilizado frecuentemente su plataforma para abogar por los derechos palestinos, llegando incluso a donar un millón de dólares para esfuerzos de ayuda en Gaza junto a su hermana Gigi.
Esta acción por parte de Adidas ha generado una ola de reacciones en las redes sociales. Algunos usuarios han expresado su apoyo a Hadid, mientras que otros han llamado a boicotear a la marca deportiva. En respuesta, Adidas se disculpó públicamente y anunció que revisaría su campaña para evitar asociaciones no intencionadas con eventos históricos trágicos. Esta situación refleja la complejidad de mezclar política y marketing, y plantea preguntas sobre la responsabilidad de las marcas globales frente a temas tan sensibles.